Treviana ya luce el colorido de los grabados románicos. Y lo hace, además, a gran formato, a través de la pincelada de José Uríszar que ha acabado ejecutando por fin el mural proyectado en la localidad riojalteña el curso pasado y que, después de haber obtenido la financiación de la obra con fondos europeos a través de la Asociación para el Desarrollo de la Rioja Alta (ADRA) necesitaba que el Consistorio local incorporase la partida correspondiente a sus presupuestos.
Integrada en el entorno que rodea la plaza mayor del municipio, donde tomará cuerpo el Centro de Interpretación del Románico promovido por Ricardo Miralles, la creación pone fondo a un aparcamiento público, ilustrando un muro de siete metros de altura y diez de ancho.
Mural ideado por Uríszar desde cero
Cobra vida para acompañar, cuando la situación lo permita, a las jornadas que reúnen por sus calles un mercado medieval y recreación de labores y actividades de la época, en la que se incluyen simulaciones de torneos y batallas, en clave teatral y con centenares de figurantes ataviados a la sazón. Y lo hace con estampas construidas por el artista de Briñas, tomando como referencia la iconografía románica que se conserva en incunables y tapices del siglo XII, fundamentalmente.
Pendiente de la evolución de la epidemia y de la decisión que la organización del ciclo pueda adoptar en las próximas semanas, está previsto que la creación de Uríszar pueda ser inaugurada, cuando menos, a lo largo de las próximas semanas después de haber tenido que completar su agenda de trabajo a las condiciones meteorológicas que no siempre fueron favorables, al trabajar al aire libre y en altura.





