El desafío al que nos enfrentamos en los próximos años es colosal. Caminamos hacia un tiempo especial, fundacional: retos, oportunidades y trabajo sinfín para el futuro de Haro. El tren de la historia avanza imparable y los cambios son irremediables ante la evidente decadencia del mundo surgido tras la II Guerra Mundial. Al gran público le sonará extravagante, pero debe entender que la lucha entre Rusia y Ucrania, el bloque Chino contra la OTAN, nos terminará por noquear. España es profundamente dependiente de unos socios a los que debemos muchísimo más de lo que poseemos.
En ese contexto, nuestra responsabilidad como ciudadanos pasa por construir un municipio que aproveche la última oportunidad de ponernos al día, el nuevo tiempo que está por venir debe cogernos con la mejor de las preparaciones. Hay que adecuar la ciudad. Naturalmente, el Estado es el principal motor de la política española, pero son los municipios los que articulan y construyen posibilidades de prosperidad desde el contacto con las instituciones de más rango (autonomía y Gobierno central).
Decía que estamos ante un momento histórico, los líderes se enfrentarán a un reto titánico, fundamental, que marcará la diferencia entre la condena al abandono y el éxito. La España que está por venir no será un lugar tan fácil como el que ha sido, los pequeños detalles serán clave para ser atractivos en la vertebración del territorio. Hace falta tener gente capaz, es decir, con actitud y aptitud. Desde estas premisas se observa con preocupación la muerte de los municipios menos poblados, y en el caso de La Rioja, de todos menos Logroño. Los partidos políticos tienen dificultades elevadas para encontrar candidatos que cumplan esas dos cualidades…
Urgencias que hay que resolver
Y es que durante este mes de anuncios de candidaturas se escucha constantemente entre los propagandistas ‘partitocráticos’ la búsqueda de la renovación, los cambios de cara, que no mejoran per se lo que había, incluso se empeora ante las tres urgencias clave que resolver:
1) El suicidio demográfico: No nacen niños, no hay relevo generacional.
2) La atracción/retención del talento: Que venga gente capaz de hacernos mejores. Ahora los jóvenes se van para no volver.
3) La consolidación de la riqueza: Facilitar los negocios en su creación y mantenimiento, incluyendo al sector primario como clave.
Estos puntos son el objetivo de todos los municipios, que compiten entre sí para ver quién se lleva el gato al agua. Sin embargo, lo cierto es que todos son meros observadores de la capital, Logroño ¿Está Haro en disposición de convertirse en la alternativa? ¿Ofrece respuestas a esos retos? ¿Tiene a los mejores para revertir la situación y ser algo más que un pueblo grande de La Rioja? La situación geográfica es inmejorable y tenemos recursos humanos para hacerlo posible.
El problema, el gran pero, son las serias dudas sobre gran parte de los partidos que confirman presentarse en Haro. No parecen capaces de seleccionar líderes que sean algo más que meros gestores de Logroño, títeres al servicio de la ‘partitocracia’ autonómica o, en el peor de los casos, unos correveidile que quieren seguir cobrando del Consistorio ante las francas dificultades para ganarse la vida… No podemos perder esta batalla, de lo contrario nuestros hijos se irán y nuestro municipio, como tantos otros, morirá. Necesitamos a los mejores, no queda otra.






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