- El balneario de San Agustín de Haro, puntualizaciones y ampliación histórica (III)
- El balneario de San Agustín: puntualizaciones y ampliación histórica (I)
Dos tesis doctorales se hacen un pequeño eco de este aprendiz de balneario. La elaborada por Felisa Bonachía Caballero, de la Facultad de Letras y de la educación, Departamento de Ciencias humanas, publicada en Logroño en el año 2015, con el título de “MEMORIAS HIGIENISTAS DE LA RIOJA. UNA VISIÓN DE LA CULTURA SOCIAL Y SANITARIA EN EL SIGLO XIX”, que nos proporciona información entresacada de ciertos estudiosos, destacando Antonio Guerrero Fuster y Leopoldo Martínez Reguera.
En su investigación nos dice los nombres de los directores del Balneario, no todos, basándose en el citado en segundo lugar. Siéndolo en 1878 José Chacel y Ferrero “BIBLIOGRAFÍA HIDROLÓGICO-MÉDICO ESPAÑOLA: SEGUNDA PARTE, MANUSCRITOS Y BIOGRAFÍAS, MARTÍNEZ REGUERA 1897” página 880, y en 1882, de forma interina, el logroñés Marco Antonio de Cerio. Cargo que he confirmado tras noticiarse la plaza en el B.O. de la provincia de Logroño nº 175 editado el viernes 27 de enero, mediante una Orden de la Dirección general de Beneficencia y Sanidad, firmada en Madrid el 24 de enero por Director General Leandro Rubio, con arreglo a lo prevenido en el artículo 29 reformado del reglamento vigente de baños y aguas–medicinales, disponiendo que se anunciase concurso cerrado para proveer las plaza vacantes de baños, accediendo o confirmándose para su dirección.
Por último nos informa de que durante ese mismo año de 1882 se realizaría un informe del caudal y el estado de las aguas del balneario por orden de la Dirección General de Beneficencia y Sanidad, encargándose de su realización una Comisión integrada por el Ingeniero jefe del distrito minero de Burgos Pedro Fernández Soba y el Médico director interino del balneario Marco Antonio Díaz de Cerio, que motivaría la clausura del establecimiento de baños “BIBLIOGRAFÍA HIDROLÓGICO-MÉDICO ESPAÑOLA: Vol.1, Primera parte, L. MARTÍNEZ REGUERA, Impresos, pág.727, 1882”, Orden que no he logrado encontrar en el B.O. de la provincia de Logroño, y de cuyo resultado nada refleja.
Limpieza del pozo
La tesis confeccionada por Eduardo Viladés Juan, perteneciente a la Facultad de Ciencia y Tecnología, Departamento de Química, publicada en Logroño en el año 2021, con el título “AGUAS MINERO-MEDICINALES EN LA RIOJA: COMPOSICIÓN, PROPIEDADES E HISTORIA DE SU USO EN BALNEARIOS”, que se apoya, sobre todo, en la obra del Ingeniero de minas dedicado a la Geología Rafael Sánchez Lozano “MEMORIAS DE LA COMISIÓN DEL MAPA GEOLÓGICO DE ESPAÑA” “DESCRIPCIÓN FÍSICA, GEOLÓGICA Y MINERA DE LA PROVINCIA DE LOGROÑO” de 1894, nos dice que el propietario de la fábrica de jabón que ordenaría abrir el pozo sería Carlos Andrés, que encontraría el agua a 23 pies o 7,0104 metros, pero con un olor tan fétido que alguno de los trabajadores presentarían síntomas de asfixia y como consecuencia precisando guardar cama por cefalalgias intensas, por lo que se intentaría la limpieza del pozo hasta llegar al fondo, que sorprendentemente estaba limpio. Sería entonces cuando Juan Baltanás comprobaría que las aguas contenían gran cantidad de sulfito hídrico en disolución y en estado libre.
Pero ¿qué razón obligaría a la clausura del Balneario? Volviendo al informe solicitado por orden del Director General de Beneficencia y Sanidad para conocer el caudal y estado de las aguas del Balneario, que podemos consultar en su totalidad en “ANALES DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE HIDROLOGÍA MÉDICA, TOMO IV, NUM. 23, de 30 NOVIEMBRE 1882, PÁGINAS 585 A 590” cuyo resumen veremos en el próximo y último capítulo, será quien nos desvele las causas que motivaron tal determinación.





