Líderes en La Rioja Alta

122.727 visitas en Enero. Certificado por OJD.

Estás leyendo: La necesidad de un nuevo encaje municipal en un marco cada vez más global

La necesidad de un nuevo encaje municipal en un marco cada vez más global

La pérdida de población, de servicios, el temor a no contar con una asistencia digna, el transporte o la conectividad son retos que tenemos por delante, y que debemos abordar desde una perspectiva de país

Redacto estas palabras desde la perspectiva que me dan mis casi tres años como alcalde de Barruelo de Santullán (Palencia), pero también como conocedor de la realidad de muchos pueblos, no solo de Castilla y León, sino de otras regiones como es el caso de La Rioja. Como muchos sabéis, mis 13 años en la que es ya mi segunda tierra, me permitieron conocer como comunicador, primero, y luego desde el propio Ayuntamiento de Haro, los retos de los distintos municipios de la zona.

Las diferencias entre Castilla y León y La Rioja son más que patentes. Para entender esta realidad nos debemos remitir a los datos. Mientras que una de las regiones es uniprovincial, con 316.000 habitantes, 174 localidades, y una extensión de 5.045 kilómetros cuadrados; Castilla “la vieja” tiene nueve provincias, cerca de 95.000 kilómetros cuadrados, 2.380.000 habitantes, y 2.248 municipios (la que más de toda España).

Castilla y León y La Rioja

Si bien es cierto que en Castilla y León existen las Diputaciones, que sirven para apoyar a los pequeños municipios de una forma más directa, no lo es menos, que los pueblos de esta tierra tenemos multitud de competencias impropias y sobrecostes añadidos derivados de la gestión del propio territorio. Como ejemplo: la localidad que presido. Barruelo de Santullán tiene once pedanías y dos núcleos singulares de población, además del municipio que ostenta la capitalidad.

Publicidad
Banner igualdad cabecera

Y pese a todo esto, mi localidad, a la que con tanto orgullo represento, con algo más de 1.220 habitantes (entre todos los términos) es uno de los 20 municipios más grandes de la provincia de Palencia, donde existen 191. De hecho, voy más allá; el término más grande, tras Palencia capital, es la villa de Aguilar de Campoo con alrededor de 6.700 habitantes.

Creo que, con estos datos, a modo gráfico, el lector puede hacerse una idea del punto de partida diferenciador entre ambas regiones. En la provincia de Palencia no existen municipios que se asemejen a las cabeceras de comarca riojanas. Haro, Nájera, Calahorra, Arnedo o Alfaro son ejemplos que, en Palencia, no se puedan comparar con ninguna otra localidad.

Publicidad

A esto se une la dispersión geográfica. Para que se puedan hacer una idea, entre Barruelo de Santullán y su última pedanía distan cerca de ocho kilómetros, a través de una carretera, que sin duda es a todas luces mejorable. Otro dato aún más preocupante, nuestro hospital de referencia, el de Palencia, se encuentra a 114 kilómetros del municipio que me plazco en presidir y no existe ningún otro en toda la provincia.

La necesidad de un nuevo encaje municipal en un marco cada vez más global 1
Imagen de una concentración en defensa de una atención sanitaria digna en el medio rural.

Retos comunes

Pero tal vez una de las cuestiones que más me llaman la atención, desde que tengo el honor de representar a mis vecinos como su alcalde, es la similitud de retos, problemas y oportunidades que tenemos los pueblos. Y esta máxima se sucede independientemente de quien gobierne. Existe, por tanto, un denominador común a los problemas que (con sus singularidades propias) se viven en el medio rural. La pérdida de población, de servicios, el temor a no contar con una asistencia digna, el transporte o la conectividad son retos que tenemos por delante, y que debemos abordar desde una perspectiva de país.

Creo que los gestores públicos (sea o no de nuestra competencia) debemos tener dos cuestiones básicas y fundamentales grabadas a fuego: la defensa y buena gestión de una sanidad y educación públicas. Ambas, deben de ser el eje motor del sustento del estado del bienestar y del mantenimiento y supervivencia de nuestros pueblos. Pese a que se trata de algo que, hasta ahora, dábamos por hecho, desgraciadamente, en los últimos tiempos se pone en tela de juicio. Siempre hemos escuchado que un pueblo sin colegio es un pueblo sin niños. Debemos añadir que un pueblo en el que se elimina el servicio médico es un pueblo que morirá, tarde o temprano. Y esto es así, se mire por donde se mire.

El término de la ‘España Vaciada’ es, simplemente, una invención, algo peyorativo en unos territorios en los que las posibilidades son infinitas, y que lo que requieren es de una gestión eficaz, eficiente y centrada en las personas.

Por este motivo lucho con todas mis fuerzas por hacer pedagogía, y mostrar con mi labor, desde una institución que representa a todos, que es posible revertir años y años de deterioro de “lo rural”. Sí, queridos lectores de Haro Digital, los pueblos están de moda, y nosotros debemos aprovecharlo para generar valor añadido.

La necesidad de un nuevo encaje municipal en un marco cada vez más global 2
Cristian Delgado en el despacho de Alcaldía del Ayuntamiento de Barruelo de Santullán.

Labor de alcaldes y alcaldesas

Para ello, los regidores tenemos una ardua tarea por delante, la de demostrar con hechos, no solo a nuestros vecinos, que llegaron a creerse que sus pueblos estaban muertos; sino a las administraciones superiores, que existe un futuro para los pueblos. Son ellos los que deben entender que somos los ayuntamientos, las administraciones que mejor funcionamos, las que mejor gestionamos, y sin ningún género de dudas, los que más pegados estamos a la realidad ciudadana y a las necesidades reales.

Recuerdo como en mi etapa de comunicador, en La Rioja, y tras entrevistar a muchos alcaldes y alcaldesas, comprendí como gran parte de las ideas que planteaban, por pequeñas que parecieran, eran sin duda, las mejores para sus localidades. Los regidores tan solo reclaman “vida” para sus pueblos, independientemente de si estos se llaman Casalarreina, Haro, Nájera, Santo Domingo, Ezcaray, Briones, Cihuri, Nájera, Ollauri, Sajazarra o Barruelo de Santullán, entre muchos otros.

¡Y ahora es el momento! Tenemos una excelente oportunidad con los fondos europeos. La desgracia derivada de la pandemia mundial ha hecho que en Europa aprendamos de los errores del pasado. Mientras que, en la crisis financiera, que se inició en 2008, se sacudieron los cimientos del Estado de Bienestar; ahora, la solución ha sido diametralmente opuesta. Frente a los recortes, estímulos, y ante el desmantelamiento de los servicios básicos, refuerzos.

Pero para hacerlo bien es necesario que participemos todos, incluidos los más pequeños. Con ello lograremos que la distribución sea equitativa, no atendiendo solo al criterio poblacional sino a las necesidades y retos de cada uno de los municipios, independientemente de su tamaño. Así, y solo así, el término “España Vaciada” pasará a convertirse en un eslogan del pasado, para dejar paso a territorios cargados de oportunidades, y con una excelente calidad de vida.

Somos las alcaldesas y los alcaldes, los que tenemos las ideas de proyectos que permitirán generar arraigo en el territorio y oportunidades de futuro. El Gobierno de España ya ha dado los primeros pasos con cuestiones fundamentales, como la financiación de una conectividad para todos. Por ejemplo, en pueblos donde antes se clamaba por cobertura, ahora se dispondrá, directamente, de fibra óptica. Además, muchas de las convocatorias de los fondos europeos Next Generation se enfocan a municipios menores de 5.000 habitantes, lo cual es un primer paso hacia las políticas reales de lucha contra la despoblación.

La necesidad de un nuevo encaje municipal en un marco cada vez más global 3
Una de las tantas manifestaciones en defensa de la sanidad pública que se han celebrado en Barruelo de Santullán.

Propuestas de futuro

Pero llegados a este punto debemos abogar por ir un paso más allá. Si antes reclamaba que los regidores seamos escuchados y atendidos en nuestras reivindicaciones, la discriminación positiva (en favor del reto demográfico) debe llegar también a la fase de tramitación, y o redacción de proyectos y memorias que opten a estos fondos. Con la capacidad administrativa de los entes locales es prácticamente inviable, que por nosotros mismos (hablo de los municipios pequeños) podamos optar a concurrir a estas ayudas, si no es externalizando servicios ¿Y realmente queremos esto? Existe cuerpo administrativo público, más que de sobra, para reforzar, modernizar y en definitiva gestionar con eficiencia y eficacia, un dinero, que bien invertido puede, sin duda, transformar nuestro modelo productivo, en un país que hasta la fecha, ha priorizado a las grandes ciudades frente a los pequeños pueblos.

¡Vivir en un pueblo es posible! La clave: buenas comunicaciones, buenas infraestructuras, conectividad, y servicios básicos. Es decir, todo de lo que disfruta en una gran ciudad y que se ha descuidado en el medio rural. Estamos a tiempo de revertirlo, y convertir a nuestros pueblos en lugares en los que no solo merezca la pena vivir, sino que inviten a ello.

Podemos residir, a día de hoy, en lugares diferentes, pero estoy seguro que si te evoco el olor a leña de las chimeneas, el sol que se abre paso en el valle iluminando, la nieve en lo alto de la sierra, el rumor del río cuyo caudal crece a medida que se abre paso en plena primavera, y unas gentes que no solo son tus vecinos, sino que tus aliados; a ti también se te remueve algo. Esta es la radiografía de mi pueblo, pero todos tenemos uno, ya sea directa o indirectamente. ¿Qué te parece si vuelves o al menos lo pones en valor?

Cristian Delgado es periodista y alcalde de Barruelo de Santullán (Palencia)

Publicidad
Banner Masters UR

Hazte embajador de Haro Digital

Ayúdanos a hacer que este proyecto, el proyecto de todos, siga adelante. Con tu aportación es posible.

También te puede interesar...

Publicaciones relacionadas

Comentarios

Comentarios