Finca Valpiedra, bodega de Familia Martínez Bujanda situada en uno de los grandes meandros del río Ebro, en Fuenmayor, amplía su oferta enoturística en mayo con la incorporación de un taller floral el día 23, una propuesta que combina naturaleza, vino y creatividad en un entorno único y que resulta un plan perfecto para celebrar la primavera.
La jornada comenzará a las 11:00 horas con la bienvenida en la bodega, seguida de un paseo por el viñedo donde los asistentes descubrirán las características del suelo y el paisaje que definen este enclave. A continuación, en el taller floral los participantes aprenderán a crear composiciones florales y ramos silvestres. No faltará la cata de vinos acompañados de embutido riojano.
La actividad floral será impartida por Feliñarán Floristas de Logroño, quienes guiarán a los asistentes en el conocimiento de las flores, las técnicas de composición y el equilibrio entre formas y colores. Durante el taller, se trabajarán dos tipos de elaboraciones: ramos en fresco y en seco.
Con esta iniciativa, Finca Valpiedra continúa desarrollando propuestas enoturísticas vinculadas al paisaje, reforzando su apuesta por experiencias que conectan el vino con su entorno.
Turismo astronómico
El 11 de septiembre, la astronomía será protagonista en Finca Valpiedra con la actividad ‘Un viaje a Saturno desde el Ebro’. La experiencia comenzará al atardecer con una visita al viñedo y continuará con una cata de vinos acompañada de aperitivo.
Ya entrada la noche, los asistentes podrán observar el cielo a través de telescopio, con especial protagonismo de Saturno y sus anillos. La actividad, en colaboración con Astroafición, incluirá también un tour estelar guiado en el que se identificarán estrellas y constelaciones, profundizando en sus historias y mitología.
Sobre Familia Martínez Bujanda
Tras 126 años de historia vitivinícola, la cuarta y quinta generación siguen al frente de un proyecto formado por cinco bodegas: Finca Valpiedra, Finca Antigua, Finca Montepedroso, Viña Bujanda y Cosecheros y Criadores. Estas bodegas son muy diferentes entre sí, pero tienen un denominador común: elaborar vinos excelentes, que perduran más allá de las modas, a partir de viñedos propios y localizados en enclaves privilegiados en La Rioja, La Mancha y Rueda.





