La Plataforma en Defensa del Agua Pública de Haro ha denunciado en un comunicado que vecinos de la localidad “no pudieron acceder” al pleno extraordinario del 29 de octubre, en el que, según señala, “se votó la privatización del servicio de agua”. El colectivo atribuye esta situación a una actuación deliberada del equipo de gobierno, al que acusa de “convocar a sus afiliados para ocupar anticipadamente los asientos del salón e impedir la entrada de quienes acudían a escuchar el debate”.
Según la versión de la plataforma, minutos antes de la concentración convocada para esa tarde recibieron información de que el tripartito, integrado por PP, Por La Rioja y Ciudadanos, había llamado a sus bases para completar el aforo. El comunicado recoge también que, según algunos testigos, “estas personas habrían accedido por una puerta trasera antes de que los manifestantes llegaran a la plaza”.
El colectivo califica la actuación del Gobierno municipal de “completamente antidemocrática” y sostiene que a las “reiteradas negativas para celebrar reuniones y facilitar los informes solicitados” se suma ahora “un control restrictivo del acceso al ayuntamiento y al Pleno municipal”. A su juicio, esa actuación “vulnera la transparencia institucional y el derecho de los vecinos a fiscalizar la gestión pública”.
La plataforma explica que había anunciado la movilización dos días antes, como respuesta a una convocatoria del pleno que considera “repentina”. Según expone, pretendía denunciar lo que describe como “una falta de información pública sobre el proceso y expresar su preocupación por la pérdida de control sobre el servicio”.
En relación con el desarrollo de la protesta, precisa que la concentración-cacerolada estaba convocada a las 18:00 horas y tenía una duración prevista de unos quince minutos. También subraya que “la invitación a la asistencia al Pleno estaba desligada de la protesta” y buscaba que los vecinos pudieran conocer de primera mano el contenido del debate.
De acuerdo con su relato, el salón habría sido ocupado más de una hora antes de la sesión, cuando, según sostiene el colectivo, lo habitual es permitir el acceso quince minutos antes. La plataforma señala que los vecinos expresaron su descontento mediante pitidos fuera de la sala y asegura que posteriormente abandonaron las dependencias municipales “de forma pacífica en unos minutos”, para continuar la protesta en las inmediaciones del Ayuntamiento.
La plataforma denuncia “presunta reserva” de asientos en la sala de plenos
El comunicado incluye, además, una denuncia sobre la “presunta reserva” de asientos. Según afirma la plataforma, después de que sus integrantes abandonaran las instalaciones, familiares del concejal Vox y miembro de la oposición, accedieron al salón con plazas “presuntamente reservadas, una práctica que no está permitida”.

La plataforma vincula estas quejas con sus anteriores reclamaciones de reuniones e informes, a las que asegura no haber obtenido respuesta. En su comunicado exige a los representantes municipales respeto a la participación ciudadana y resume su crítica con la frase: “El Ayuntamiento no es su cortijo ni el dinero público recaudado, su cartera”.
Respecto al modelo de gestión del agua, la plataforma mantiene su oposición a lo que denomina “privatización” y reclama explicaciones sobre la justificación del contrato. “Exigimos conocer cómo se ha acreditado la insuficiencia de medios propios y por qué se ha decidido agrupar todas las prestaciones en un único contrato, sin división en lotes”, señala.
El colectivo pide también conocer las necesidades detectadas, las alternativas estudiadas y los motivos por los que la solución propuesta responde al interés general. “La transparencia no es una concesión del gobierno municipal. Es una exigencia de la gestión pública”, sostiene.
La plataforma anuncia que continuará examinando la documentación disponible y solicitando aclaraciones jurídicas y técnicas sobre las decisiones relativas al abastecimiento municipal.





