El Ayuntamiento de Haro, a través de la Brigada de Obras, ha finalizado la instalación de reductores de velocidad en varias calles del centro de la ciudad jarrera y estudia nuevos emplazamientos con el objetivo de “velar por la seguridad de los ciudadanos en las diferentes zonas del municipio”.
Los reductores se han colocado en las calles Dos de Mayo y Conde de Haro ante la “preocupación manifestada” por varios ciudadanos por la “excesiva velocidad” de algunos conductores de automóviles y motocicletas. “Tras comprobar el efecto de su colocación, se valorará si es necesario plantearse más medidas en la zona”, señalan desde el Ayuntamiento de Haro.
De igual modo, dese el equipo de Gobierno Local estudian “la implantación de este tipo de mecanismos de control de la velocidad en la circulación en otros puntos de la ciudad”.
Excepción en plaza de la Paz y Arrabal
Desde la Policía Local se recuerda que existe la obligación de transitar a una velocidad máxima de 30 kilómetros por hora en todas las entradas de Haro. Los conductores deben respetar esta indicación, así como el límite máximo de circulación en todo el casco urbano. Además, subrayan que “existe una excepción en calle Arrabal y en la plaza de la Paz de 20 kilómetros por hora como máximo, al tratarse de una plataforma única de calzada y acera”.






