Esta madrugada, del sábado 28 al domingo 29 de marzo, los relojes en Haro —y en toda España— se adelantan una hora. A las 02:00 pasarán a ser las 03:00, dando así inicio al horario de verano.
El cambio, que cada año marca el pulso de la primavera, tiene un efecto inmediato: una hora menos de sueño. Sin embargo, a cambio llegan días más largos, más horas de luz y ese ambiente de tarde que en La Rioja invita a salir, pasear o disfrutar del entorno.
Debate abierto en Europa
A pesar de ser una práctica habitual, el cambio de hora sigue generando controversia. El Gobierno español ha defendido en los últimos años su eliminación, argumentando que el ahorro energético es mínimo y que puede tener efectos negativos en la salud y el bienestar.
La decisión final depende de la Unión Europea, pero las diferencias entre países han frenado cualquier avance. Ya en 2019, la Comisión Europea planteó que cada Estado eligiera su horario definitivo, aunque la propuesta quedó paralizada.
Una medida con más de un siglo de historia
Aunque hoy parece algo fijo en el calendario, el cambio horario ha ido evolucionando con el tiempo. Se aplicó por primera vez en 1918 y no fue hasta finales de los años 70 cuando se estableció el sistema actual: el adelanto en primavera y el retraso en otoño durante la madrugada del fin de semana.



