Después de varias semanas de inestabilidad generalizada, caracterizada por chubascos, tormentas y temperaturas más frescas de lo habitual, se espera un cambio en las condiciones climáticas a partir del próximo jueves 22. Durante ese día, una situación anticiclónica se establecerá y traerá consigo una creciente estabilidad que se mantendrá en los días siguientes.
Esta situación de estabilidad generalizada, acompañada de una entrada de aire cálido procedente del norte de África, resultará en un aumento progresivo de las temperaturas en la Península y Baleares, especialmente desde el jueves hasta el domingo. Se espera que las temperaturas alcancen valores significativamente superiores a lo normal para esta época del año, y se mantendrán elevadas durante gran parte de la próxima semana.
El área más afectada será el cuadrante suroeste de la Península, donde es probable que las temperaturas superen los 38°C en amplias zonas, llegando incluso a los 40-42°C en el valle del Guadalquivir y el Guadiana.
Altas temperaturas
Las altas temperaturas también se extenderán al resto de la Península y Baleares, aunque de forma más moderada, con posibles superaciones de los 35°C en el valle del Ebro, la meseta norte y el interior de Mallorca.
Según la información disponible hasta ahora, el período más intenso de este episodio de altas temperaturas se producirá desde el próximo fin de semana y se extenderá al menos hasta mediados de la semana siguiente. Aún es demasiado pronto para predecir cuándo terminará este episodio.
En cuanto a Canarias, no se espera un aumento térmico significativo durante la segunda mitad de esta semana, pero es probable que sí se produzca la próxima semana.





