Randstad, la empresa de recursos humanos número 1 en España y en el mundo, ha estudiado el mercado laboral en el sector primario o agro durante los primeros siete meses del año. Para ello, ha comparado las cifras proporcionadas por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) desde hace diez años.
El estudio destaca que en La Rioja se firmaron 11.839 contratos en agricultura durante los primeros siete meses del año, frente a los 14.121 registrados el año pasado, lo que se traduce en una caída del 16,2%.
Este descenso es 10,7 puntos porcentuales más moderado que la media nacional (-26,9%). El volumen de contratos registrado en La Rioja supone el 1,2% del total que se han rubricado en España.
A nivel nacional, la mitad de los contratos es indefinida
En el conjunto del país, la agricultura ha generado 1.002.867 contratos en lo que llevamos de año, de los cuales el 52% corresponden a indefinidos (521.609) y el 48% restante, de duración determinada (481.258). El volumen de este año es un 26,9% inferior al de los siete primeros meses de 2022, aunque los contratos indefinidos se han incrementado en este 2023 un 36,2%. De hecho, el pasado año, los contratos indefinidos apenas suponían el 28%, mientras que actualmente ya superan la mitad del volumen total.

El comportamiento del mercado laboral en la agricultura en los últimos diez años indica que la contratación ha ido fluctuando según las necesidades del sector, manteniéndose relativamente estable entre los 1,4 y los 1,8 millones de firmas entre 2014 y 2021.
Sin embargo, a partir de 2022, coincidiendo con la entrada en vigor de la reforma laboral, este volumen se ha reducido sensiblemente, hasta apenas superar el millón de firmas este año, la segunda cifra más baja del periodo estudiado, por delante de los cerca de 978.000 contratos de 2013. La reducción del número total de contratos no supone una destrucción de empleo, sino que es debida a la dinámica de contratación indefinida que ha introducido la nueva normativa.
La afiliación a la Seguridad Social en agricultura se mantiene estable
A pesar de la reducción del volumen de contratos, influenciada por la reforma laboral y la irrupción de la figura del fijo discontinuo, la evolución de la afiliación a la Seguridad Social en el sector de la agricultura se ha mantenido estable en el último año, situándose en entre los 335.000 y los 345.000 afiliados.
Andalucía, cerca de la mitad de los contratos en agricultura
El estudio de Randstad también ha tenido en cuenta la comunidad donde se han firmado los contratos en el sector primario. Andalucía es, con diferencia, la comunidad con un mayor volumen de contratación en agricultura, con 486.057 firmas, lo que supone el 48,5% del total que se firmaron en todo el país en lo que llevamos de año.
La siguen, con volúmenes mucho más discretos, la Región de Murcia (167.527), Extremadura (71.839), Castilla-La Mancha (68.815), Comunitat Valenciana (56.189), Aragón (38.934), Catalunya (36.856), Castilla y León (21.367), Galicia (12.911) y La Rioja (11.839).
Las cifras más moderadas se han registrado en Navarra (8.200), Canarias (8.139), Euskadi (5.284), la Comunidad de Madrid (4.261), Baleares (1.764), Asturias (1.591) y Cantabria (1.026). A nivel provincial, las que se registraron mayores volúmenes fueron Huelva (109.572), Jaén (85.600), Sevilla (80.299), Córdoba (72.966), Badajoz (52.389) y Granada (49.865).
La mitad de los contratos, firmados por trabajadores de entre 25 y 45
Randstad también ha tenido en cuenta aspectos como el sexo y la edad de los firmantes de contratos en la agricultura. Hablamos de un sector principalmente masculino, ya que los hombres suponen el 71,5% de las firmas registradas en lo que llevamos de año y las mujeres solo el 28,5%.
En cuanto a la edad de los firmantes de contratos en este sector durante el verano, cerca de la mitad (48%) tienen entre 25 y 45 años. El otro segmento más numeroso es el de los mayores de 45 años (36,4%), seguido por el de los menores de 25 (15,6%).
Con respecto al año pasado, la caída de la contratación total ha sido similar entre los diferentes segmentos de edad. La mayor se ha producido entre los profesionales con edades situadas entre los 25 y los 45 años, un 28%, mientras que el descenso fue del 27% entre los mayores de 45 y el del 22% entre los menores de 25.



