La caída de un árbol derribado sobre la carretera de Anguciana, a la altura del término municipal de El Avellano, fue el efecto más llamativo de la tromba de agua, viento y granizo que ha sorprendido a la localidad jarrera y el conjunto de su comarca, a las cuatro de la tarde y por espacio de diez minutos.
El ejemplar quedó derrumbado sobre el firme y cortó el tráfico por la arteria regional obligando a desviar el tráfico por el parque de Fuente del Moro mientras los efectivos del Parque de Bomberos del CEIS con base en la capital riojalteña procedían, con una motosierra, al troceado del tronco para su retirada, facilitando una hora después la reapertura de la vía a los vehículos.
Agua ’embalsada’ en el Barrio de la Estación
Además se produjo el derrumbe de uno de los árboles de la avenida García Lorca, donde se constató además la caída de otras dos ramas de gran tamaño en otros tantos ejemplares, así como en el Camino de Terrero, dificultando el tránsito por la zona peatonal hasta su definitiva retirada.
El agua que acompañó a la tormenta se embalsó, por otra parte, en el Barrio de la Estación, en plena Avenida de Vizcaya y antes de la rotonda de La Vendimia, y en otras zonas de la localidad jarrera donde fue necesario proceder a la limpieza de los sumideros para lograr que se eliminasen las balsas para normalizar el tráfico.




