Vino, viajes y poesía es lo que Estela Lecea combina en este libro que traslada al lector hasta los más bellos paisajes de su viaje en solitario por América Latina. A sus 30 años ha cumplido un viejo sueño, un proyecto que comenzó en 2016 con la elaboración de su primer vino en Chile, lugar donde empezó a escribir este libro que publica junto a un vino propio, esta vez “versión riojana”.
Parte de aquellos viajes por Sudamérica se podrán ver en formato gráfico a través de la exposición fotográfica “La viajateca”, que organiza La Gota de Leche de Logroño del 4 al 28 de abril. En la programación además está prevista la actividad “Catas en Femenino- Vinos de Chile” junto a la enóloga chilena Isabel Nicul el 24 de abril a las 19:00 horas, también en La Gota, y una presentación oficial de la obra escrita y su vino el 25 de abril a las 20:15 horas.
Con 22 años, Estela emprendió su gran viaje: “Dejé mi vida en Londres y me fui a la gran aventura de la vendimia en el hemisferio sur. Este sueño me llevó a viajar en busca de un viñedo donde aprender todo sobre vino al otro lado del mundo. Recorrí Argentina, Uruguay y por último Chile, Valparaíso, donde decidí quedarme a trabajar en vino el Valle de Casablanca. Sentí que había encontrado algo mágico en aquel país largo y angosto: trabajar en vino y vivir en el mar”.
Viaje por América Latina
El viaje que continuó hacia Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia, le ha permitido plasmar en el libro un fiel reflejo de las culturas y paisajes de los diferentes países. El regreso a su anhelada Rioja después de tres años en el extranjero, tiene también su propio capítulo en el libro, y es que la autora se declara “enamorada de su tierra riojana y su pueblo San Asensio”, donde actualmente reside y trabaja al frente del enoturismo en su bodega familiar del siglo XVI, Bodegas Lecea.

Una edición limitada de 500 botellas de un 100% garnacha
Es en Bodegas Lecea donde ha elaborado su vino ‘Parábolas para volar’, una edición limitada de 500 botellas con firma de mujer: “Es la segunda vez que me enfrasco en la aventura de elaborar un vino, algo que tenía pendiente desde hace años”.
Curiosamente, este vino ya tuvo su primera versión en Chile en 2016, cuando Estela elaboró 300 botellas de un Syrah-Pinot Noir en la Viña Kingston del Valle de Casablanca, Valparaíso. Esta vez el ‘Parábolas para volar’ riojano es un 100% garnacha de un viejo viñedo familiar en San Asensio. Una novedad para la bodega que hasta ahora solo había elaborado el famoso “clarete” de San Asensio con esta variedad, pero nunca un tinto.

Un libro “para bebérselo”
Parábolas para volar es un libro corto de lectura fácil. El concepto de vino-libro surge con la idea de que “puedas viajar conmigo al mismo tiempo que degustas esta botella de vino, porque combinar vino y literatura siempre me pareció una idea estupenda”, asegura.
“Parábolas para volar, el vuelo de un viaje hecho vino” es un libro autoeditado que surge de manuscritos en cuadernos de viajes. Ahora el vino-libro ya está disponible en amazon KDP en papel y en e-book y también se puede comprar directamente a la autora en www.parabolasparavolar.com.
Con ambos proyectos, Estela asegura que ha vuelto “a ilusionarse y recuperar su esencia de abrir las alas: Ha sido un capricho con el que romper con la rutina, trabajar divirtiéndome y cerrar un ciclo para poder pasar a otro”.

Sinopsis del libro
“Como si hubiéramos doblado un mapa y se hubiera quedado pegado el reflejo de un sueño que tiene el color de otro país. Es el vuelo de un viaje hecho vino, una aventura a la orillita de un continente, en el último país de este mundo. Un país con forma de pluma, que está a punto de caerse al infinito y en frente de él tan sólo hay otro mundo que vuelve a empezar. Un viaje por la enorme América Latina. Un amor con forma de continente. Un viñedo, el mar de fondo, y una brújula que nos indica en qué dirección debemos volver al pueblo”.
‘Parábolas para volar’ es crónica de viajes y poesía; también es nacimiento, crecimiento personal, es celebración. Habla también de un camino (interno y externo) y de las experiencias que este deja; es el relato de un viaje del alma y el cuerpo, es un contacto íntimo con personas y lugares tan nuevos como anhelados. Pero, sobre todo, es vino, que cosquillea en la garganta, entibia el pecho y transcurre en la sangre.





