La nueva añada de Viña Ardanza de La Rioja Alta ya está aquí

El Grupo La Rioja Alta, SA presenta la nueva añada de uno de sus vinos más emblemáticos: Viña Ardanza 2012

Uno de los vinos más emblemágicos de La Rioja Alta, SA ya tiene nueva añada: Viña Ardanza 2012. Toda una marca referente de los vinos de Rioja que cumplió en 2017 su 75 aniversario.

En la cosecha 2012 destacó especialmente la gran sanidad de las uvas, a pesar de la heterogeneidad provocada por la sequía padecida durante el año. Afortunadamente, las lluvias de finales de septiembre influyeron “muy positivamente” en la evolución de los viñedos, proporcionando un gran equilibrio en la maduración de las bayas. La uva entró en bodega con un “magnífico” estado sanitario y un excelente balance entre grado alcohólico y polifenoles.

Tempranillo y garnacha

En cuanto a la uva de Viña Ardanza, el tempranillo (78 %) procede de las fincas La Cuesta y Montecillo, de 30 años de historia, en Fuenmayor y Cenicero y la garnacha (22 %) proviene de La Pedriza en Tudelilla (Rioja Baja). Esta finca, de 70 hectáreas, cuenta con unas condiciones inmejorables para el cultivo de esta variedad con un suelo muy pobre, cubierto de cantos rodados, que ofrece una uva de “gran tipicidad”, muy rica en aromas y agradable y fina estrucutra. La vendima comenzó a mediados de octubre, y la uva se recogió a mano y se transportó en camiones refrigerados a la bodega.

VÍDEO: Así es Viña Ardanza 2012

La fermentación alcohólica se realizó de forma natural y la fermentación maloláctica concluyó a finales de año. En marzo de 2013, los vinos seleccionados pasaron a las barricas, iniciando así su crianza por separado: el tempranillo durante 36 meses, con seis trasiegas manuales en roble americano de cuatro años de edad media y la garnacha durante 30 meses, con cinco trasiegas manuales en barricas de dos y tres vinos. El ‘coupage’ final fue embotellado en marzo de 2016.

Cata y gastronomía

En cata, Viña Ardanza Reserva 2012 destaca por su brillante y vivo color granate, con un incipiente ribete rojo cereza, de capa intensa. Al olerlo por primera vez, su aroma es muy intenso, con recuerdos a notas especiadas, balsámicas y de frutas maduras que, tras una ligera agitación de la copa, descubre nuevos aromas de pimienta negra, regaliz dulce, nuez moscada, café, vainilla y canela. El paso en boca está lleno de sabores, con una amable acidez y equilibrio y con unos taninos “muy pulidos” que realzan la estructura armoniosa de esta nueva cosecha. Retrogusto complejo y elegante con recuerdos especiados y balsámicos. Viña Ardanza es ideal para acompañar asados de cordero, carnes rojas, barbacoas, caza mayor, guisos de pescado muy condimentados, quesos ahumados y curados.

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