- CVNE estrena wine-bar en su bodega de Haro
- CVNE acoge la obra ‘A lo largo del día’, del escultor Jaume Plensa
CVNE despide con gran éxito la exposición de la obra inédita A lo largo del día del escultor catalán Jaume Plensa (Barcelona, 1955), tras nueve meses abierta al público en uno de sus edificios más emblemáticos en el Barrio de la Estación de Haro. La muestra, inaugurada en febrero de 2025 en un acto institucional junto al artista, representantes del Gobierno de La Rioja y del Ayuntamiento de Haro, ha recibido más de 10 000 visitantes.
“Estoy muy satisfecho con esta exposición. Era la primera vez que mostraba mi obra en una bodega y la experiencia ha sido profundamente enriquecedora. Se ha creado un diálogo único entre el espacio, esta Nave II dedicada al vino, y los gongs que componen la creación. Ha sido algo maravilloso, casi mágico y emocionante”, afirma el escultor catalán, uno de nuestros artistas internacionales más prestigiosos.
Con esta exposición, CVNE reafirma su apuesta por integrar el arte en la cultura del vino, entendiendo que ambas disciplinas comparten tiempo, sensibilidad y emoción. “El vino y el arte nacen del mismo impulso creativo y de una relación profunda con el lugar y las personas”, señala María Urrutia, directora de marketing y quinta generación de la familia fundadora. “Abrir nuestras naves históricas a artistas como Jaume Plensa es una forma natural de compartir esa mirada y de seguir construyendo cultura desde el vino”.
Una instalación sonora y participativa
La Nave II ha acogido durante nueve meses esta singular obra compuesta por 24 gongs suspendidos que representan las horas del día. Cada uno de estos instrumentos ancestrales contiene una palabra en inglés e invita al visitante a hacerlos sonar, convirtiéndolo en partícipe de la obra al hacerle liberar la energía contenida en las piezas. Se establece de forma casi accidental una sinérgica relación con el espacio y con el vino, no solo en lo conceptual, también en lo sensorial y hasta en lo atávico: CVNE cuenta con su propio gong en uno de los exteriores de sus naves de crianza, que se hace sonar cada tarde para indicar el final de la jornada.
Jaume Plensa transforma en A lo largo del día un tiempo lineal en un tiempo emocional, disponiendo los gongs de forma que se perciban como pares de palabras e inviten a quien la recorre a involucrarse con la obra. La Nave II, ligada al origen mismo de CVNE, contribuye a reforzar una idea de atemporalidad y de un refugio natural, húmedo y oscuro, que podría haber existido siempre. Al hacer sonar los gongs con un mazo de madera y lana colocado junto al gong, un sonido que simbólicamente materializa el cambio, el visitante establece un vínculo único e irrepetible con ellos, que se refuerza con la presencia de la palabra grabada (ahuecada) en el metal.
El tiempo como esencia artística
CVNE, fundada en 1879 en el histórico Barrio de la Estación de Haro, mantiene desde hace años una relación estrecha con el arte, fruto de su filosofía que entiende el vino como una forma de expresión cultural, capaz, como una buena obra de arte, de provocar emociones en quien lo degusta.
Por eso, diferentes espacios de la sede de Haro han sido la casa temporal de exposiciones de algunos de los nombres más relevantes de la expresión artística contemporánea: Eduardo Chillida, que mostró El viento que no vemos en 2014, una muestra que visitaron más de 10 000 personas durante los seis meses que estuvo expuesta; Cristina Iglesias, que montó sus Pozos elaborados con materiales como resina, aluminio o piedra cerámica en 2016; la obra de Anthony Caro estuvo expuesta en los 15 000 metros cuadrados del complejo vinícola, donde se situaron 23 de las piezas creadas por el escultor británico a lo largo de su carrera, algunas de ellas, con casi tres metros de altura; y en 2022, Pablo Palazuelo estuvo presente con su Ensoñación de la materia, una colección de doce esculturas de gran tamaño que se dispusieron en los exteriores de la bodega, junto a otras 19 pinturas de gran formato, situadas en salas interiores.

Sobre Jaume Plensa
Jaume Plensa (Barcelona, 1955) es uno de los escultores contemporáneos más reconocidos internacionalmente. Su obra, profundamente humanista, explora la relación entre el cuerpo, la palabra, el tiempo y el espacio, a través de materiales como el hierro, el vidrio, el agua, la luz o el sonido. Autor de emblemáticas esculturas públicas en ciudades como Chicago, Londres, Seúl o Montreal, ha expuesto en museos e instituciones de referencia como el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid), el Musée d’Art Moderne de Céret, el MAXXI (Roma) o el Yorkshire Sculpture Park.
Plensa concibe el arte como un puente entre culturas, lenguajes y emociones, y ha sido galardonado con prestigiosos premios como el Velázquez de Artes Plásticas o el Nomura Art Award. “El arte no sirve para nada, por eso es tan importante”, comentó a propósito de la reciente presencia de varias de sus obras, creadas a lo largo de su carrera, en la Fundación Telefónica de Madrid, una aseveración que refleja la vocación creadora de un artista que se define como intuitivo e ignorante, condición en la que, según él, reside su valentía artística.





