Bar La Fragua, punto de encuentro imprescindible en la animada plaza de Cihuri, ha cerrado sus puertas por jubilación de sus propietarios, Eladio y Carmen, poniendo fin a una larga trayectoria ligada al pulso social del pueblo. El pasado fin de semana se vivió una emotiva jornada de despedida.
Durante 50 años, Eladio ha estado vinculado a la hostelería local, primero junto a su madre en el histórico bar Los Tamarises y, desde comienzos de los años 2000, al frente de La Fragua junto a Carmen y sus hijas. Su establecimiento no ha sido solo un negocio, sino un motor clave en el desarrollo turístico y social de Cihuri, como destacaba este fin de semana su alcalde, Neftalí Isasi, que señalaba en un comunicado que la jornada de despedida marcaba “un antes y un después” en la vida del municipio.
Isasi subrayaba además el papel “imprescindible” que ha desempeñado la familia en los proyectos de transformación y modernización del pueblo en las últimas décadas.
Una nueva etapa “más que merecida”
Para el alcalde, el cierre deja sentimientos encontrados entre los vecinos de la localidad. Por un lado, la nostalgia de perder un espacio cotidiano de encuentro; por otro, la “alegría” de ver cómo Eladio y Carmen inician una nueva etapa “más que merecida”.
Desde el Ayuntamiento han querido trasladar su agradecimiento a toda la familia -Eladio, Carmen, Ruth, Andrea y Paula- por su dedicación y contribución al Cihuri actual. La bulliciosa plaza, como muchos la recuerdan en verano, seguirá ahí, pero le faltará una chispa. Ésa que durante años ha encendido La Fragua.





