Ni el frío ni la lluvia lograron apagar el ánimo. Haro volvió a brindar en la noche de este sábado con una nueva edición del Carnaval del Vino, que transformó la plaza de la Paz y todo el entorno de la Herradura en un hervidero de gente, disfraces, fiesta y copas en alto.
Desde primeras horas de la tarde, el casco antiguo se llenó de paraguas, abrigos y ganas de fiesta. La plaza de la Paz fue otra vez el corazón del evento, abarrotada pese a las inclemencias meteorológicas, mientras las calles adyacentes acogían un constante ir y venir de público que enlazaba degustaciones, encuentros improvisados y pasacalles.
‘El gusto es nuestro’
Bajo el lema ‘El gusto es nuestro’, la edición de 2026 puso el foco en el sabor como hilo conductor, con vinos singulares y pinchos creativos que invitaron a descubrir matices, contrastes y maridajes. La propuesta artística y el espectáculo central aportaron luz, color y fantasía en una noche desapacible, pero teñida de violetas y dorados frente a la fachada de la Casa Consistorial.

Esta edición contó con la participación de 17 establecimientos, con sus respectivas propuestas de pinchos, y los vinos de bodegas como Martínez-Lacuesta, Fernández Eguiluz, Bodegas Ruiz Alfaya, Grupo La Rioja Alta SA, Cooperativa Virgen de la Vega, García Carrión, Valenciso, Tihom, Carlos Serres, Gómez Cruzado, Amor Lozano, Akutain, Temerario, Arum, Santalba, Álvaro Loza y Villarrica.
El espíritu del Carnaval volvió con ganas: grupos disfrazados y mucho humor compartido entre copa y copa. El espectáculo de Sapo Producciones, la música, el pasacalles y la sesión final de Dj, con Lorena Margalló, mantuvieron el pulso festivo hasta bien entrada la noche, confirmando que el Carnaval del Vino ya es una cita asentada en el calendario de Haro.
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