La sexta edición de La Cata del Barrio de la Estación volvió a convertir este sábado a Haro en uno de los grandes escaparates internacionales del vino. Más de 3.500 personas participaron en una jornada enogastronómica que llenó las calles, jardines y espacios entre bodegas de uno de los enclaves vitivinícolas más emblemáticos de la DOCa Rioja.
Las entradas habían volado pocos minutos después de salir a la venta, confirmando el atractivo de una cita que reúne a las seis bodegas históricas del Barrio de la Estación —CVNE, Gómez Cruzado, La Rioja Alta, Viña Pomal, Muga y RODA— en torno a una propuesta que combina vino, gastronomía, cultura y música.
La presidenta de la Asociación del Barrio de la Estación, Mayte Calvo de la Banda, destacó que “hoy el Barrio de la Estación ha vuelto a demostrar por qué es uno de los lugares más singulares del mundo del vino. La respuesta del público ha sido extraordinaria y confirma que La Cata del Barrio de la Estación es mucho más que un evento: es una celebración colectiva de la cultura del vino, de nuestra historia y de la manera en que entendemos la excelencia”.
El calor no pudo con la gran fiesta del vino en el barrio
La jornada estuvo marcada también por el intenso calor. Las temperaturas superaron ampliamente los 30 grados durante buena parte del día, lo que llevó a muchos asistentes a buscar refugio en las zonas de sombra habilitadas por las bodegas, en el interior de los históricos calados y salas de barricas o bajo las carpas instaladas en distintos espacios del recinto, como las dispuestas por Muga. Entre copa y copa, el agua se convirtió en una de las protagonistas de la jornada para combatir el calor y permitir disfrutar de una experiencia que se prolongó durante horas bajo un sol constante.
Los visitantes pudieron degustar doce vinos seleccionados por las bodegas participantes, además de disfrutar de propuestas gastronómicas elaboradas por algunos de los chefs más destacados del norte de España. Entre ellos estuvieron los restaurantes riojanos Ikaro, Nublo y Ajonegro, junto a El Serbal, Cobo Estratos y Erre de Roca, todos ellos reconocidos con estrella Michelin.



La programación se completó con actividades culturales, música en directo, experiencias inmersivas y visitas especiales que permitieron descubrir algunos de los rituales más tradicionales del vino de Rioja, desde demostraciones de tonelería hasta trasiegas artesanales a la luz de las velas.
“Durante toda la jornada se ha respirado ese espíritu que hace único al Barrio: grandes vinos, gastronomía de primer nivel, música, cultura y la pasión de quienes trabajan cada día para mantener vivo este legado. Ver cómo miles de personas disfrutan de esta experiencia es la mejor recompensa y nos anima a seguir construyendo el futuro de este enclave excepcional”, concluyó Calvo de la Banda.
Con esta sexta edición, La Cata del Barrio de la Estación reafirma su condición de una de las grandes citas del enoturismo nacional y vuelve a situar a Haro y a Rioja en el centro de todas las miradas del mundo del vino. La organización ya ha confirmado que la séptima edición se celebrará en 2028.
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