Haro se vistió de fiesta este viernes para vivir una nueva edición del Carnaval del Vino en su “año uno”, como lo definieron desde el Ayuntamiento de Haro en su presentación. El evento cultural y enogastronómico reunió a 15 bodegas y 15 establecimientos hosteleros del casco antiguo que ofrecieron a los asistentes una experiencia gastronómica combinando vinos y pinchos. Por 30 euros, los asistentes tenían la posibilidad de probar cinco vinos y cinco pinchos, con una copa serigrafiada y un portacopas.
No había mucha gente disfrazada de la temática anunciada por el Ayuntamiento, pero el ambiente de fiesta se dejó sentir por el entorno de la plaza de la Paz y por las calles de la Herradura. Frente al escenario, ubicado junto a la fachada de la Casa Consistorial, se agolpó numeroso público para disfrutar de un espectáculo, en dos pases, que ofreció historia, tradición, cultura y mucho humor. El show ‘Fiesta llegada de la Luz 1890’ mezcló momentos históricos, paradias, incluso un espectáculo de ‘pole-dance’ y el momentazo: la aparición del personaje de la ‘Batalla del Vino’ que interpretó lo que podría denominarse como un himno a Haro y sus tradiciones festivas.
Partiendo de la canción eurovisiva ‘Zorra’, la canción mezcló detalles de la Batalla del Vino, el Carnaval y los caracoles como plato ideal para disfrutar de la fiesta en la ciudad jarrera. Si a esto le unimos que en lugar de gritar ¡Zorra, zorra, zorra! se gritaba a modo de estribillo ‘¡Haro, Haro, Haro!’ la fiesta ya estaba montada. Bien haría el Ayuntamiento en explotar este divertido personaje y el himno para promocionar su fiesta más emblemática. El primer paso está dado.
El espectáculo también contó un pasacalles y batukada por las calles de la Herradura, Dj en directo y un ‘vídeo-mapping’ que reflejó sobre la fachada de la Casa Consistorial la llegada de la luz a Haro. Entre pase y pase, el ambiente se trasladó a los establecimientos colaboradores, donde se mezclaban participantes del Carnaval y grupos de amigos que disfrutaban del alterne de viernes. Hasta los bares y restaurantes colaboradores se trasladaron el personaje de la Batalla del Vino y sus divertidos caracoles como acompañantes. En cada establecimiento, la Batalla del Vino recitaba un poema dedicado a la bodega y al bar en cuestión, entre los aplausos y risas de los asistentes. El ‘año uno’ del Carnaval del Vino ya es historia. Veremos cómo sigue creciendo esta fiesta que busca ser una fecha imperdible en el calendario enogastronómico y cultural de Haro.
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Fiesta por las calles del casco antiguo














