Otro partido para el recuerdo en El Mazo. La cita del pasado playoff cuando el Haro consiguió el ansiado ascenso a la Segunda División B está grabado a fuego en el recuerdo del aficionado blanquinegro tal y como estará, a partir de ahora, la eliminatoria del pasado sábado con el Club Atlético Osasuna.
El conjunto de Jagoba Arrasate dispuso, probablemente, de las ocasiones más claras del duelo, pero el Haro nunca le perdió la cara al partido y hasta se adelantó en el marcador tras un robo de Ibra y un remate de Bueno después de un cabezazo de Loza. Los navarros empataron pronto gracias a Nacho Vidal y volvieron a poner la eliminatoria en un puño.
El Haro nunca le perdió la cara al partido
Y cuando la grada blanquinegra festejaba la llegada de una prórroga que alargaba el sueño de la Copa apareció Chimy Ávila, el delantero más enforma de Osasuna, para rescatar a su equipo y poner el definitivo 1-2. Júbilo en la afición rojilla y tristeza en un parroquia blanquinegra que, a pesar de todo, despidió a sus jugadores como auténticos héroes porque a punto estuvieron de la proeza.




