El director general de Empresa, Energías e Internacionalización, Amadeo Lázaro, ha destacado hoy, lunes 10 de febrero, en el seno del Consejo Riojano de Comercio, que “el comercio contribuye a la cohesión territorial y a la sostenibilidad urbana dinamiza espacios públicos e impide la degradación del entorno, lo que redunda en una mejora del bienestar”.
Lázaro, que ha presentado en este encuentro el inicio de los trabajos de elaboración del nuevo Plan de Competitividad del Comercio Minorista de La Rioja 2025-2027, ha asegurado que “el comercio minorista representa uno de los sectores estratégicos de la actividad económica de la práctica totalidad de las ciudades, municipios y regiones; se trata de un sector fundamental debido a su importante aportación al PIB y su contribución a la creación y mantenimiento de empleo”.
El proyecto de elaboración tiene una duración prevista de 6 meses y se llevará a cabo en 4 fases. En la fase 1, iniciada en diciembre de 2024 y ya concluida, se han realizado labores de preparación y análisis inicial, mientras que la segunda fase recién comenzada pone el foco en la investigación y la recolección de datos. La fase 3, análisis, diagnóstico estratégico y diseño del Plan Trienal, está prevista para finales del mes de marzo, mientras que la validación y entrega final (fase 4) se producirá durante el mes de junio.
Plan estratégico
Este plan estratégico establecerá las líneas de acción concretas para impulsar la competitividad del comercio minorista en La Rioja durante este año 2025 y los dos próximos, con el objetivo fundamental de “actualizar y diseñar un nuevo modelo de región comercial que contribuya a generar focos de atracción de visitantes y consumidores, aprovechando las sinergias existentes con las actividades turísticas, culturales y de ocio, y propiciando la existencia de un sector y entorno comercial competitivo que disponga de una oferta de elevada calidad”.
Para lograr dicho objetivo, se realizará un diagnóstico de la situación actual del sector comercial, identificando fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas, antes de establecer medidas concretas que contribuyan a revitalizar el comercio minorista y mejorar su capacidad competitiva.
También resulta prioritario el fomento de la digitalización y la sostenibilidad ambiental, alineándose con las políticas europeas y el principio de no causar daño significativo (DNSH), y la implicación de actores clave del sector, incluyendo comerciantes, consumidores, asociaciones y autoridades locales, en el diseño y validación del plan. Por último, se establecerá un sistema de seguimiento y evaluación que permita garantizar la eficacia e impacto de las acciones propuestas.
Para conocer la situación actual del comercio minorista, así como su evolución en los últimos 10 años, “se analizarán el número de comercios y localización, perfil del comerciante, dimensiones de los establecimientos, cifra de negocios, uso de nuevas tecnologías o empleo por cuenta propia y ajena, entre otros elementos”. Del mismo modo, se realizará un estudio sobre la demanda comercial analizando el perfil del comprador potencial de La Rioja. Otras tareas a desarrollar son la evaluación de planes similares y otras actuaciones de promoción del comercio minorista significativos por el éxito de sus resultados, y la definición de las líneas de intervención y los proyectos que integren el plan.





