La Asociación de Empresas de Óptica, perteneciente a la Federación de Empresas de La Rioja, tras la celebración de varias reuniones virtuales con gerentes y optometristas, recomienda el cierre de los gabinetes óptométricos y audiológicos de sus establecimientos sanitarios “por seguridad de sus empleados, familias y clientes”.
Del mismo modo, se recomienda el mantenimiento de un servicio de urgenicas, al que se accederá a través de teléfonos habilitados en cada centro, con el objetivo de asistir a aquellas personas que por su condición visual y laboral (médicos, enfermeros, celadores, auxiliares, transportistas, personal del gremio de alimentación, etcétera) o cualquier otro ciudadano, necesiten de sus servicios ante una emergencia.
“Lo que no es urgente no debe hacerse”
Desde la asociación se ha destacado que “en una crisis sanitaria todos los sanitarios deben actuar de forma coordinada”. Por este motivo, y porque la responsabilidad de un profesional sanitario es alta, sus asociados consideran que “es de fundamental establecer prioridades y, que lo que no es urgente no debe hacerse”.
“Los exámenes desarrollados en nuestros gabinetes implican cercanía con el paciente. Dentro de las competencias de los establecimientos de óptica no está el diagnostico ni el tratamiento de enfermedades”, indican en un comunicado.
De esta manera, se atenderá como un establecimiento sanitario a las urgencias optométricas, que incluyen desde la reposición de monturas o lentes oftálmicas rotas, lentes de contacto o soluciones de desinfección.
Por lo tanto, “como sanitarios responsables, se dará servicio a todos aquellos usuarios que nos necesiten de manera urgente, pero en ningún caso se atenderán situaciones que no supongan una emergencia, ya que la actual alerta sanitaria lo requiere”. “Deseando que esta desagradable situación acabe cuanto antes con el apoyo de todos”, finaliza el comunicado.




