Otra vez 25 de noviembre, Día Internacional contra la Violencia de Género. Hoy comienza un día más en el que se nos permite reafirmar nuestro compromiso con la erradicación y prevención de la expresión máxima de las desigualdades que sufren las mujeres en el mundo, la Violencia de Género.
En España, según la última macroencuesta de violencia contra la mujer, una de cada dos mujeres ha sufrido algún tipo de violencia por razón de género. Desde el 1 de enero de 2003, 1.237 mujeres han sido asesinadas, siendo 52 en lo que va de este año 2.023, dejando un total de 48 huérfanos y huérfanas en el país.
La violencia de género no es solo una violación de los derechos humanos, sino que constituye un serio obstáculo para el desarrollo de una democracia plena dado que la igualdad entre hombres y mujeres está en el corazón de una sociedad libre. La violencia contra las mujeres hunde sus raíces en lo más profundo de nuestra historia y que, a lo largo de la misma, ha mantenido desigualdades en forma de dominación, explotación y subordinación del género femenino.
Es el momento de seguir legislando para combatir la violencia de género
Es el momento de seguir legislando para combatir lo que podría denominarse como la lacra del siglo XXI. La violencia de género existe por la sociedad patriarcal en la que nacemos, nos desarrollamos y vivimos. Contra todo pronóstico de desarrollo de la misma, como herramienta útil tenemos la ley.
El legislativo en materia de violencia de género, comenzó a coger fuerza en 2004, con a Ley Orgánica 1/2004 de 28 de diciembre de medidas de protección integral contra la violencia de género. Dicha ley marcó un punto de inflexión en nuestro país, ya que definió de manera precisa la naturaleza y características de la violencia de género diferenciándola del resto de formas de violencia producidas tanto en el ámbito privado como en el ámbito público. Al amparo de dicha ley se ha protegido y se protege la vida de miles de mujeres bajo el sistema VioGen creado en cumplimiento de la 1/2004.
La aprobación del Pacto de Estado contra la Violencia de Género en el año 2017, supuso otro hito dentro de la visibilidad de la violencia de género, con la movilización de recursos, acciones y capacidades para hacerle frente.
Este año, la sociedad femenina española gritó alto y claro #SeAcabó ante abusos que todavía hoy forman parte de la cotidianidad, comportamientos naturales que lo que realmente esconden son manifestaciones de machismo y patriarcado. Esto puede significar que algo se está haciendo bien y que luchar contra la violencia de género es invertir en la vida de las mujeres, en una democracia para hacer un país de personas libres e iguales.





