Las XXVIII Jornadas Medievales de Briones bajaron este domingo el telón con el tradicional y emotivo cierre de portales, uno de los momentos más especiales y simbólicos de una celebración que, durante todo el fin de semana, ha devuelto a la villa riojalteña al siglo XIV gracias a la implicación de centenares de vecinos y la recreación de cerca de sesenta oficios medievales.
El acto de clausura se celebró al caer la tarde y contó con la participación del director general de Cultura del Gobierno de La Rioja, Roberto Iturriaga, que acompañó a los vecinos y organizadores en la despedida de una nueva edición de esta Fiesta de Interés Turístico Nacional.
La meteorología condicionó el desarrollo de las jornadas. Las tormentas registradas el sábado obligaron a suspender el espectáculo de luz y sonido La muerte de Don Pedro I, una de las actividades más esperadas del programa. Sin embargo, la representación pudo celebrarse finalmente el domingo. La segunda jornada estuvo marcada por las altas temperaturas y por la coincidencia con el encuentro que enfrentó a España y Arabia Saudí en el Mundial, factores que se tradujeron en una menor afluencia de público respecto a otras ediciones.
Pese a ello, Briones volvió a ofrecer durante dos días un amplio programa de actividades con mercado medieval, música, justas, exhibiciones, recreaciones históricas y la representación de la Paz de Briones de 1379, uno de los episodios más relevantes de la historia de la localidad.
Con el desfile final y el cierre de los portales medievales, vecinos y visitantes despidieron una edición que volvió a convertir a Briones en uno de los grandes referentes nacionales de las recreaciones históricas, gracias al esfuerzo colectivo de un pueblo que cada año revive su pasado para compartirlo con miles de visitantes.
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