A partir del fin de semana, según comunica la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), se iniciará un ascenso ligero a moderado de las temperaturas que se generalizará durante los días posteriores, dando lugar a un probable episodio de ola de calor. La configuración sinóptica asociada será bastante estacionaria, caracterizándose por la extensión del anticiclón atlántico por el área cantábrica, y por la persistencia de una depresión aislada en niveles altos al suroeste de la Península. La posición de esta estructura, junto con la circulación anticiclónica que se conforma en estas fechas sobre el continente africano, favorecerá la entrada de una masa de aire cálida y seca que afectará en mayor medida al cuadrante suroccidental y centro peninsular. Este hecho, unido a la elevada insolación en la mayor parte del territorio, hará que se registren valores térmicos más altos que los habituales para esta época del año en las zonas mencionadas.
El domingo 3 las máximas ya superarán los 38 ºC de forma bastante generalizada en el cuadrante suroeste, alcanzándose los 40 42 ºC en los valles del Guadiana y el Guadalquivir. En Haro, los termómetros podrían llegar el lunes a superar los 30 grados. Se espera que el día álgido de la ola de calor sea el lunes 4, cuando los ascensos térmicos continuarán y se extenderán al interior de la fachada cantábrica, donde podrían ser localmente notables. Durante esta jornada los valores cercanos a 40 ºC se registrarán también en los valles del Tajo y el Miño, siendo muy probable que se superen los 42 ºC en el entorno del Guadiana y el Guadalquivir. En Haro, las temperaturas podrían llegar a los 36 grados.
El martes 4 es probable un descenso considerable de las temperaturas en el extremo norte peninsular, pero sin embargo en el centro e interior sur continuarán los valores anormalmente cálidos de forma generalizada, con máximas similares o localmente superiores a las del lunes.
Esta nueva ola de calor se podría prolongar al menos hasta el martes
Además, a lo largo del episodio las temperaturas serán altas en el oeste de la meseta Norte y en las depresiones del nordeste, alcanzándose en estas zonas los 37 – 39 ºC a partir del lunes. Este umbral también se podrá superar en los valles del Júcar y el Segura, especialmente al final del periodo. Aunque en Canarias la tendencia en las temperaturas podría ser ascendente desde el lunes 4, no se espera que en el archipiélago se cumpla el criterio de ola de calor.
A pesar de que el ascenso en las mínimas no será tan extendido y acusado, sí que será suficiente para que las temperaturas nocturnas sean significativas en los próximos días. De hecho, no se espera que se baje de los 23 25 ºC en amplias zonas del centro y sur peninsular, principalmente el lunes y el martes.
A día de hoy la incertidumbre sobre la duración de la ola de calor es elevada, ya que la mayor o menor persistencia de la masa de aire de origen africano depende de la posición de la depresión en altura. Aunque gran parte de los escenarios ya predicen descensos ligeros a moderados en las máximas a partir del miércoles 6, es probable que este día todavía continúe el episodio de temperaturas anormalmente altas en el interior sur peninsular, superándose los 40 ºC en zonas de valle.





