Nacido en Haro el 20 de marzo de 1837, Leopoldo Martín Elexpuru sería bautizado el día 22 del mismo mes, siendo hijo del Músico Mayor militar Carlos Martín Sougella, natural de Vich, y de Concepción Elexpuru Ibarra, natural de Bilbao. Abuelos paternos Antonio Martín y María Sougella, naturales de Ceuta; y maternos Manuel Elexpuru, natural de Mundaca y Magdalena Ibarra, natural de Busturia. Algo que hace intuir, por las diferentes localidades de nacimiento de padre y abuelo, que se entroncarían en una saga de músicos militares y militares que tendrían su descendencia en los diferentes destinos.
Desde su infancia, apenas contaba cinco años, más que al estudio del Catón y a las oraciones religiosas a las que su madre le inclinaba, a Leopoldo le gustaba más emborronar papeles de música que cogía a su progenitor rayando los pentagramas a su manera y llenándolos de notas musicales solo comprensibles para él, diciéndole que eran “Bonitas marchas o pasos dobles para banda militar”. Afición que indujo a su padre a que desde la edad de seis años comenzara a estudiar solfeo, dejando notar su buena disposición y especialísimo oído.
En 1846 se encontraba en Santiago de Compostela y allí recibiría lecciones de solfeo del maestro Bañeras, quien en vista de su aplicación y aprovechamiento auguró un buen futuro para su educando. Tras seis años, y siguiendo siempre el destino militar de su padre continuaría sus estudios sin interrupción. Así en 1849 comenzaría estudios de Armonía bajo la supervisión del Músico Mayor José María Llurba; pero los contratiempos de la errante vida militar de su padre haría que variase con frecuencia de profesores y sistemas de enseñanza, recibiendo en Vitoria clases de Armonía de Pedro Albisua; en San Sebastián de Juan José Santisteban y de contrapunto en Pamplona de Mariano García.
En 1852 ingresaría como músico contratado por la Banda, que dirigía su padre, del Regimiento de Infantería América nº 14. Unidad que dirigía su padre. En 1854 obtendría plaza reglamentaria en la guarnición de San Sebastián. En 1856 su Regimiento sería trasladado a Madrid, ingresando en enero de 1857 como alumno en el Real Conservatorio de Música y Declamación, tomando clases de Contrapunto, Fuga y Composición siendo su profesor Hilarión Eslava, ganando la Medalla de Oro como primer Premio de Composición en los concursos de junio de 1860.
Director del Real Cuerpo de Guardias de Alabarderos
En 1865 sería nombrado Músico Mayor de su unidad, el Regimiento de Infantería América nº 14, ocupando el puesto de su padre en el momento de su retiro, permaneciendo hasta finales de 1867. Año, diciembre, en el que opositaría obteniendo la plaza de Director del Real Cuerpo de Guardias de Alabarderos. Al disolverse dicho Cuerpo en octubre de 1868, por el llamado Sexenio Democrático, obtuvo su licencia absoluta, realizando composiciones, de todos los géneros, mereciendo mención especial las que hizo para Banda militar. Obras que publicaría en el Eco de Marte, revista que publicaba música para Bandas militares que había sido fundada por José Gabaldá.
En abril de 1869 volvería al servicio activo ocupando la plaza de Músico mayor del Regimiento de Infantería nº 5. Cuatro años permanecería dirigiendo la citada Banda, hasta el 1 de mayo de 1874. Día en el que fue contratado para el mismo cargo en el Tercer Regimiento de Artillería de a pie, tomando posesión de su nuevo destino a comienzos de junio.
Pero poco tiempo prestaría sus servicios en esta Unidad, ya que al restaurarse la Monarquía con Alfonso XII y reorganizarse el Real Cuerpo de guardias alabarderos volvería a recuperar la dirección de tan brillante Banda, que el 19 de enero de 1874 pasaría a denominarse Unidad de Música de la Guardia Real, siendo su primer Director.
La última anotación en su hoja de servicios es de 1891, suponiendo que éste fue el año de su salida del Ejército, aunque algún otro investigador la retrasa hasta 1893, pasando a dirigir la Banda Municipal de música de Badajoz.
Durante su ejercicio formaría parte de Tribunales para Cátedras y concursos en la Escuela Nacional de Música y Declamación, perteneciendo a varias sociedades Filarmónicas de la península. Formando parte de la gran orquesta del Teatro Real y a la renombrada Sociedad de Conciertos de Madrid, habiendo conseguido diferentes premios en certámenes, uno de ellos en Sevilla por una sinfonía a gran Orquesta y otro en Ferrol por una marcha para Banda militar.
Como militar en 1861 marcharía con su Regimiento a la localidad granadina de Loja, tomando parte en las operaciones militares que allí tuvieron lugar. En 1869 estuvo presente en el ataque a Esparraguera y Martorell. Hechos que harían que en su pecho luciese una Cruz Blanca del Mérito militar, dos Cruces Rojas del Mérito militar, además de ser Benemérito de la Patria. Casado con Petra Baca Berriz, enviudaría el 15 de diciembre de 1895, dejando un número indeterminado de hijos.
Al sepelio acudiría el coronel Eduardo Martín Elexpuru, que había solicitado su retiro para fijar su residencia en Badajoz, junto a su hermano Leopoldo.

Fallecería en Badajoz, debido a una bronquio pneumonia gripal, el 23 de enero de 1900. En la nota que figura en el obituario del mismo diario dice que dejaba viuda, ya que había contraído nuevas nupcias con María de la O. Baca Berriz, hermana de su fallecida esposa, y como tal aparece en la nota publicada por el Nuevo diario de Badajoz, en su edición del día 28 de enero de 1903.
En el mismo periódico, edición del 29 de enero de 1900, se refleja un hecho acaecido durante su entierro “que impresionó vivamente a las personas que concurrieron a aquel acto“
“Cuando la Banda se hallaba ejecutando una pieza fúnebre, después de que el cadáver fue conducido a la capilla, el Músico mayor, don Joaquín Eznarriaga recibió dos avisos, que con el fin de que aquella dejase de tocar, le enviara –no sabemos se motu proprio ó por indicación de otra persona- el inspector municipal señor Garzón. El señor Eznarriaga no estimó oportuno hacer caso de tales avisos y entonces el susodicho inspector se le acerco ordenándole que no tocara más.
En aquellos mismos momentos, el señor Eznarriaga sufrió un ataque que le privó del habla, y fue conducido al Hospital civil, en el que á la sazón no había facultativo alguno, y donde se le prestaron algunos auxilios, acudiendo poco después el médico militar señor Barreiro, recetando lo que tuvo por conveniente.
Un hijo del señor Eznarriaga, llamado Gerardo, que había asistido también al entierro, sufrió igualmente un ataque nervioso, y fue llevado asimismo al Hospital.
Don Joaquín Eznarriaga fue conducido más tarde a su domicilio, donde continua en cama. Su estado, anoche, era relativamente satisfactorio.”
Composiciones de Leopoldo Martín Elexpuru por orden alfabético
Recuerdos de la Granja: Vals
La Pacificadora
Carlota
Adalberto
Coronada
Bilbao: zortziko
Azahar y flechas
Auras de libertad
De frente; mar!
El oscense
Polka mazurca
Pequeña, polka de cornetín. 1892. Impresa.
Marcha 10
Marcha 12
Marcha 14
Marcha 17
Marcha 19
Marcha 21
Al Calvario
La ilustración militar: pasodoble
Post nubila, Febus: Sinfonía. 1879.
Cibeles
Ecce Homo
Los exterminadores, José Pérez Rivas. 1866.
El Iris
Paz
Viva Alfonso XIII
La Alborada
Los tercios Españoles
Recuerdos de Guipúzcoa: Zortziko.
Obras en que participaría
Bailable de la ópera Feramors N.2 de Anton Rubinstein 1886. Impresa
El hermano Baltasar Mazurca, Manuel Fernández Caballero 1886. Impresa
Un novio por compromiso: zarzuela en un acto, de José Pérez Rivas. 1865. Manuscrito.
Entre dos aguas: zarzuela en un acto, de José Pérez Rivas Manuscrito
Los exterminadores: zarzuela en dos actos, de José Pérez Rivas. 1864. Manuscrito.






Un comentario
Mi enhorabuena al autor del artículo, Fernando de la Fuente, por rememorar a uno de los compositores de música para banda más destacados de finales del XIX, Leopoldo Martín Elexpuru; por la calidad de las imágenes y por la oportunidad del escrito, ya que la Unidad de Música de la GR se encuentra estos días por tierras riojanas.
Matizar dos problemas que he encontrado en su artículo, Sr. Fernando de la Fuente.
Martín Elexpuru no fue el primer director de la Unidad de Música de la GR (antigua Banda de Alabarderos). Este dato también figura en la propia biografía de la banda, pero es erróneo. Antes de Martín Elexpuru fueron directores de esta agrupación musical Mariano Rodríguez Rubio (entre 1841 y 1856), José de Juan Martínez (entre 1856 y 1865) y José Monlleó (entre 1865 y 1867). Esta cronología es defendida por el musicógrafo Fernandez de Latorre en su “Historia de la Música Militar de España”.
El segundo problema encontrado hace referencia a la fecha de la Restauración Borbónica. Hasta el 1 de mayo de 1874 dirigió Martín Elexpuru la banda del Regimiento de Infantería nº 5 y desde comienzos de junio de 1874, ocupó la plaza de musico mayor del III Regimiento de Artillería de a pie, tal como usted afirma en su artículo. Por lo tanto, no pudo ser nuevamente el director de la Unidad de Música de la GR (antigua Banda de Alabarderos) desde la fecha que usted señala, el 19 de enero de 1874.
Además, el Decreto de Proclamación de Alfonso XII como rey de España tiene fecha de 31 de diciembre de 1874 y la reorganización del Cuerpo de Alabarderos se produce por el Real Decreto de 22 de febrero de 1875, fecha en la que se reorganiza de nuevo la banda de música con casi el mismo profesorado músico que la formaban a su disolución en 1868, entre ellos el músico mayor Leopoldo Martín Elexpuru. Esta cronología es resumida por los historiadores Gómez Ruiz y Alonso Juanola en su “El Ejército de los Borbones” tomo VII.
La agrupación musical siguió denominándose Banda de Alabarderos hasta la llegada de la II República, cuando fue nombrada como Banda Republicana. No fue hasta comienzos del periodo democrático actual, desde 1978, cuando se la conoce como Banda y Música de la Guardia Real y algo más tarde como Unidad de Música de la Guardia Real, siendo su primer director bajo estas denominaciones, el conquense José López Calvo (1930-2021).
Reitero mi felicitación por el artículo.
Un cordial saludo
Antonio Santodomingo
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