Tras la sesión plenaria celebrada esta mañana, el Consejo Regulador de la DOCa Rioja ha calificado la cosecha de 2025 como “Excelente”. Esta valoración ha sido ratificada por el Pleno tras un exhaustivo y riguroso proceso de análisis de un total de 2.176 muestras.
Contando con un panel de cata de 134 profesionales, el sistema de calificación de añada en Rioja es de los más rigurosos que existen, en línea con el elevado nivel de exigencia que la DOCa aplica a sus procesos de certificación. Cada una de las muestras de vino es catada por 5 jueces, lo que supone emitir cerca de 11.000 valoraciones sensoriales. El objetivo último es garantizar la máxima autenticidad a consumidores y profesionales.
Balance de la cosecha ‘del siglo’
Durante la sesión plenaria se ha hecho también balance de la cosecha de 2025, donde se han confirmado las sensaciones y primeros controles al término de la campaña, que ya auguraban una vendimia de una calidad extraordinaria, a la altura de la efeméride del Centenario de Rioja, que estaba siendo conmemorado precisamente ese año.
En el Pleno se ha señalado que la cosecha del 2025, caracterizada por una marcada singularidad climática y un exigente contexto sanitario, fue gestionada con éxito por el sector en su conjunto, dando lugar a un ciclo de gran interés vitivinícola.
El año estuvo condicionado por un régimen de precipitaciones superior al habitual durante las fases clave del desarrollo vegetativo, especialmente en primavera y en el periodo de floración. Estas condiciones favorecieron una presión significativa de mildiu, que obligó a los viticultores a extremar los cuidados en el viñedo. A pesar de ello, su gran experiencia acumulada y profesionalidad permitieron controlar adecuadamente la enfermedad, aunque tuvo impacto sobre los rendimientos, que se situaron en niveles históricamente bajos en algunas zonas.
Tras este periodo más complejo, el ciclo evolucionó hacia una fase final de maduración óptima, acompañada de condiciones climáticas favorables. Esta circunstancia permitió una vendimia escalonada, selectiva y realizada sin urgencias, facilitando la recolección de la uva en su momento óptimo y con un excelente estado sanitario.
El informe elaborado por los Servicios Técnicos del Consejo Regulador de la DOCa apunta a que, en términos generales, la campaña 2025 ha estado marcada por la adversidad inicial, pero con una resolución muy positiva del ciclo, gracias tanto a la mejora de las condiciones meteorológicas en la fase final como al alto nivel de profesionalización y tecnificación del sector vitivinícola riojano.
Por colores, esta añada de Rioja presenta unos vinos blancos y rosados limpios, frescos, aromáticos y florales con la conveniente acidez, con muy buena estructura en boca, consolidando la creciente calidad observada durante las últimas campañas.
En el caso de los tintos, se trata de vinos muy equilibrados, con mayor estructura que años anteriores y de alta complejidad. Destaca, además, su gran potencial aromático de fruta roja y una gran variedad de aromas positivos. Se constatan también valores de polifenoles e intensidad colorante elevados, propios de añadas excepcionales.
“Equilibrio entre dificultad y saber hacer”
“Esta cosecha ‘Centenaria’ es reflejo de la propia Denominación, pues se da un equilibrio entre dificultad y saber hacer que vuelve a poner de manifiesto la capacidad de adaptación del sector ante condiciones cada vez más variables e impredecibles”, explica Alejandra Rubio, directora técnica del Consejo Regulador de la DOCa Rioja. “Estamos ante vinos de cualidades positivas muy notorias, destacando entre los jóvenes su gran calidad, frescura e identidad de los territorios y diversidad de Rioja; además de presentar un elevado potencial de envejecimiento”, concluye la directora.
Esta calificación supone el broche más redondo al año del Centenario de la Denominación de Origen Calificada Rioja.





