La Asociación de Bodegas por la Calidad celebró en Madrid una “Conversación íntima” con prescriptores en The Library. Alrededor de treinta y siete personas —entre las voces más influyentes de la crítica, el periodismo gastronómico, la sumillería de alta restauración y la representación institucional— compartieron mesa con los representantes de las doce bodegas de la Asociación ABC.
El formato elegido fue exigente en contenido: una bodega, un vino, un mensaje. Cada bodega presentó un vino propio acompañado de un único argumento sobre la calidad, la identidad y el posicionamiento del Rioja. El resultado fue una sucesión de intercambios y reflexiones en las que el vino actuó como evidencia y el relato como contexto.
El encuentro dejó un hilo argumental claro: el futuro del Rioja pasa por crecer en valor, no en volumen. La Asociación defiende que esa es la única dirección sostenible para la denominación: la excelencia como principio innegociable, la protección del viñedo como fundamento, el prestigio de marca y la reputación internacional de toda la región como horizonte.
El debate entre bodegas y prescriptores no eludió los debates que hoy se debaten abiertamente en el sector. ¿Hacia dónde debe avanzar Rioja? ¿Cómo percibe el mercado las decisiones que tomamos como denominación? ¿Qué Rioja queremos que siga siendo referencia en las próximas décadas? La respuesta que emerge de estos encuentros es, a su vez, una convicción compartida: la identidad del Rioja —construida sobre sus viñedos centenarios, sus variedades históricas y su capacidad de crianza y guarda— es su mayor activo competitivo. Defenderla es la condición para seguir siendo relevante para las generaciones que vienen.
Los doce vinos presentados recorrieron la amplitud y la profundidad de la denominación a través de cinco hilos conductores. La pureza del origen y el terruño estuvo representada por viñedos singulares y centenarios como La Centenaria 2024 de Martínez Lacuesta, un tinto de viñedo coplantado que reivindica la diversidad clásica del Rioja. La reivindicación de variedades históricas tuvo su expresión en La Quinta Cruz Mazuelo 2023 de Bodegas Miguel Merino —uno de los pocos 100% mazuelo de viñedo único en Rioja— y en Pancrudo 2023 de Gómez Cruzado, expresión de las Garnachas Viejas del Alto Najerilla.
La interpretación contemporánea del paisaje y el terroir se articuló a través de Tilo 2020 de Castillo de Cuzcurrita, Macán 2021 de Bodegas Macán, Salas 2023 de Aiurri y El Camino 2023 de Torre de Oña. La elegancia de la gran guarda —esa paciencia y ese tiempo que han hecho de Rioja un referente mundial— tuvo su expresión más elocuente en Gran Reserva 904 2016 de La Rioja Alta, SA y 10 años Después añada 2016 de Valenciso.
Finalmente, la sofisticación y versatilidad de los blancos riojanos quedó demostrada por Flor de Muga Blanco Reserva 2022, Murua Blanco Reserva 2019 y el Conde Valdemar Finca Alto Cantabria Espumoso Gran Añada 2020, que acreditó el potencial del Rioja en la producción de espumosos de alta calidad.
«Somos doce bodegas con una misma convicción: el Rioja de excelencia merece una conversación a la altura. En este encuentro hemos tenido ese diálogo, con la mirada puesta en el futuro, con quienes tienen el criterio y la autoridad para reconocerlo y prescribirlo.»
Juan Díez del Corral — Presidente de la Asociación ABC de Bodegas por la Calidad
Este encuentro se inscribe en el ciclo de iniciativas Jornadas ABC de la Excelencia, con las que la Asociación está construyendo, a lo largo de 2026, un nuevo foro de reflexión y posicionamiento que habla sobre el valor, la excelencia y el futuro del Rioja.
Sobre la Asociación de Bodegas por la Calidad
Fundada en 2002, la Asociación de Bodegas por la Calidad reúne a 12 bodegas emblemáticas de la DOCa Rioja comprometidas con un objetivo común: la excelencia. Con una cuota de mercado del 6 % —incluyendo marcas de gran valor y peso histórico dentro de la Denominación— y presencia en 129 países, representa una voz relevante y activa en el sector.
Su labor se centra en impulsar la calidad del vino de Rioja a través de políticas reales, coherentes y duraderas, siempre con un profundo respeto por el viñedo y el entorno natural.



