El pisado de la uva, antiguo método de elaboración del vino de Rioja que estuvo en desuso en la región durante más de 40 años, volvió a la vida hace 18 años en las calles del Barrio de las Cuevas de San Asensio. La iniciativa, impulsada por la Familia Lecea en 2009, surgió con la intención de recuperar “una tradición perdida” y mostrar a las nuevas generaciones “cómo se elaboraban los vinos de antaño”.
Lo que comenzó como una celebración entre amigos alcanza este año su XVIII edición. La Fiesta del Pisado de la Uva se celebrará los próximos 19 y 20 de septiembre y despierta cada año el interés de más de 2.000 personas. El evento ha conseguido durante estos años numerosos reconocimientos, como el premio a la Mejor Experiencia Enoturística de España.
La actividad se desarrollará durante el próximo fin de semana en un entorno formado por siete bodegas del siglo XVI. Serán dos jornadas prácticas, con entrada libre: el sábado 19 tendrá lugar el pisado de la uva en el lagar y el domingo 20 se realizará el prensado manual mediante el trujal.
Durante estos días, los visitantes podrán participar en estas labores tradicionales de elaboración, además de disfrutar de catas de diferentes vinos, visitas a los calados del siglo XVI, degustaciones gastronómicas, paseos entre viñedos en vehículos 4×4 y una actividad de pisado de la uva dirigida a los niños.
El vino del ‘Corazón’
Los trabajos comenzaron 15 días antes con la descarga de 18.000 kilos de uva tempranillo en el lago de piedra de la bodega. Después de fermentar durante 15 días sin romperse —mediante el proceso de maceración carbónica—, se llevará a cabo el pisado artesanal y, al día siguiente, el prensado manual con el trujal.
Con esta elaboración se obtendrán unos 6.500 litros del vino de mayor calidad, que se destinarán a un vino especial denominado ‘Corazón de Lago’. En su elaboración se ha separado el vino de lágrima del corazón, circunstancia a la que alude la etiqueta.
‘Corazón de Lago’ es un vino que recuerda a los mayores los riojas de hace años, con más color y cuerpo.

Enoturismo antropológico
La bodega realiza diariamente visitas guiadas por los calados del siglo XVI, donde conserva sus vinos en cubas de hormigón.
Durante el recorrido por este laberinto, que alcanza hasta 14 metros de profundidad, pueden contemplarse elementos arquitectónicos y antiguos utensilios de elaboración, como tinas de madera, pellejos de cabra, tuferas, embudos y cántaras.
Estas cuevas de 500 años de antigüedad se encuentran en el antiguo Barrio de las Bodegas, situado sobre un cerro de San Asensio, donde existen más de 350 excavaciones subterráneas construidas en su día por las familias del municipio.
Los cuatro calados unidos bajo el suelo de Bodegas Lecea forman un laberinto de paredes irregulares, botelleros y rincones fríos, húmedos y oscuros que transportan al visitante hasta las técnicas vinícolas empleadas hace 500 años.
Bodegas Lecea es la única que continúa elaborando actualmente sus vinos en las cuevas del barrio de manera tradicional. Además, ofrece durante todo el año otras experiencias, como paseos en vehículos 4×4 por los viñedos, actividades vitícolas de vendimia o poda, gastronomía riojana en su comedor y almuerzos en el viñedo familiar.






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