En 2020, la industria cinematográfica en España vivió el peor año de su historia. El cierre de salas y aforos muy limitados provocaron grandes pérdidas económicas en el sector, dejando unas pérdidas en taquilla de hasta 446 millones de euros, la cifra más baja desde que comenzó el siglo XXI.
En su lugar, las plataformas streaming fueron uno de los pocos sectores beneficiados por la pandemia. Según datos facilitados por la plataforma Latenightstreaming.com, el 64 % de los jóvenes españoles prefieren las transmisiones en plataformas streaming por sus evidentes ventajas. Al analizar el nuevo comportamiento del consumidor encontraron que las audiencias prefieren estos servicios porque se sienten más seguros viendo películas en casa. Además, disponen de flexibilidad de ver lo que quieren y en el momento que más les convenga.
Debido a estos cambios, hoy en día, el sector de la gran pantalla todavía tiene limitaciones para retomar sus actividades. Los cines logroñeses, por ejemplo, han perdido la mitad de su público por las restricciones sanitarias impuestas por el Gobierno de la Rioja, específicamente sobre la prohibición de comer y beber dentro de las salas de cine.
Alfredo Cordero, gerente de los cines 7 Infantes, comenta su preocupación por la implementación de estas medidas y evalúa la situación como preocupante, ya que “los espectadores no quieren venir si no pueden comer y beber dentro de las salas”, detalló en una entrevista.
Cordero también mencionó que los usuarios son quienes indican estas inquietudes. El público más cinéfilo que consume producciones más serias, como las películas de los Goya o de los Oscar, no habitúan tanto a comer en estos recintos. Sin embargo, “cuando entra la época estival, el cine y el público suelen ser más palomiteros”. Actualmente, las salas disponen del 75 % de su capacidad, pero el gerente prefiere que reduzcan el aforo para que los espectadores puedan comer tranquilamente.
Respecto a la demanda de las plataformas streaming, comenta que la industria era consciente de su llegada y su influencia, “pero la pandemia ha acelerado su proceso”, lo que representa un problema para el sector.
Apertura de las salas
Además de la prohibición de comer y beber, el regreso a las salas requiere el uso obligatorio de mascarillas durante toda la película. El personal encargado de la sala está autorizado en hacer cumplir las normas e invitar a abandonar el lugar a quienes no las cumplan.
La normativa para los establecimientos es colocar carteles de señalización, así como hidrogel en las puertas para que el público pueda usarlo antes de entrar y al salir. Las butacas ocupadas guardan la distancia de seguridad recomendada.
Las puertas del cine 7 Infantes solo están abiertas de miércoles a domingo. Por tanto, todavía no han vuelto a su normalidad pre-pandemia. “No nos podíamos permitir abrir más por un tema de coste y personal. todavía tenemos trabajadores en ERTE parcial”, comenta.





