El Ayuntamiento de Santo Domingo de la Calzada dará este viernes un paso decisivo para resolver la situación del inmueble situado en el número 28 de la calle Mayor. La Junta de Gobierno Local aprobará el expediente de contratación de las obras de derribo del edificio, una actuación que permitirá avanzar en la solución de uno de los problemas de seguridad más relevantes del casco histórico de la ciudad.
La actuación saldrá a licitación mediante procedimiento abierto simplificado y contará con una inversión municipal de 135.090,74 euros. El proyecto contempla el derribo del inmueble manteniendo su fachada, una intervención que llega después de un largo proceso administrativo y técnico.
Ejecución subsidiaria de las obras
Según ha explicado el alcalde, Raúl Riaño, el Ayuntamiento se ha visto obligado a asumir la ejecución subsidiaria de las obras tras la inacción de los propietarios del edificio. El inmueble había sido declarado en ruina y se había ordenado su derribo, pero el incumplimiento de las obligaciones por parte de la propiedad obligó a la administración local a intervenir para garantizar la seguridad ciudadana.
Durante los últimos años, el Consistorio ha desarrollado un complejo procedimiento que ha incluido la tramitación urbanística, la redacción y aprobación del proyecto técnico, la obtención de los informes necesarios y la consignación presupuestaria para ejecutar la actuación con todas las garantías legales.
Con la aprobación del expediente de contratación, el Ayuntamiento espera que las obras puedan ser licitadas y adjudicadas en las próximas semanas, acercando así una solución definitiva a un problema que afecta a una de las principales vías del casco histórico y del Camino de Santiago a su paso por la localidad.
En su comunicado, el equipo de Gobierno valora que exista una preocupación compartida entre los distintos grupos políticos sobre la situación del inmueble, aunque considera que algunas críticas recientes no tienen en cuenta la complejidad jurídica y técnica del expediente. En este sentido, sostiene que las propuestas de promover plenos extraordinarios o fijar plazos para actuar responden más a una estrategia de confrontación política que a una voluntad de colaboración.
El alcalde defiende que, mientras se producían declaraciones públicas sobre el asunto, los servicios municipales han continuado trabajando para completar todos los trámites necesarios que ahora permiten sacar las obras a licitación.
Desde el Ayuntamiento subrayan que la prioridad ha sido garantizar la seguridad de los vecinos y recuperar la normalidad en la calle Mayor, al tiempo que reiteran su compromiso con la conservación y revitalización del casco histórico de Santo Domingo de la Calzada.
Riaño ha asegurado que la aprobación de este expediente supone “un avance muy importante para recuperar la normalidad en la calle Mayor, mejorar la seguridad del entorno y resolver una situación que se prolongaba desde hace demasiado tiempo”. Además, ha defendido que “los vecinos no necesitan ultimátums ni amenazas; necesitan soluciones. Y hoy podemos decir que esa solución está más cerca gracias al trabajo serio, discreto y constante realizado por los servicios municipales y por este equipo de Gobierno”.





