La paralización de la planta de biometano proyectada en Hervías llega tras meses de polémica social, institucional y política en torno a esta instalación. Desde 2025, vecinos agrupados en la plataforma Stop Biometano, colectivos ecologistas y el propio Ayuntamiento habían mostrado su rechazo al proyecto por su impacto ambiental y paisajístico, reclamando su paralización definitiva y cuestionando el cambio de uso del suelo necesario para su desarrollo. Incluso el Gobierno regional ya había elevado informes técnicos “desfavorables” por la incompatibilidad de la planta con suelos agrícolas de alto valor, anticipando las dificultades administrativas que ahora se materializan con la resolución publicada en el Boletín Oficial de La Rioja.
El Gobierno de La Rioja ha decidido ahora paralizar la planta de biometano proyectada en Hervías tras emitir una declaración de impacto ambiental que pone fin al procedimiento administrativo, según publica el Boletín Oficial de La Rioja (BOR). El proyecto, impulsado por la empresa B. Power Gen III, contemplaba valorizar hasta 109.000 toneladas anuales de subproductos orgánicos para generar biometano e inyectarlo en la red gasista, pero la tramitación ambiental ha concluido sin autorización definitiva.
La resolución recoge que durante el periodo de información pública se registraron más de trescientas alegaciones, centradas en cuestiones como el impacto sobre la salud pública, el paisaje, el tráfico pesado o la posible afección al entorno rural. Entre los argumentos planteados se mencionan riesgos sobre acuíferos, olores, proximidad a viviendas y el rechazo social al proyecto, factores que fueron analizados dentro del expediente ambiental.
La instalación sería “no compatible con la conservación del paisaje y los valores naturales del entorno”
Uno de los elementos clave para la paralización ha sido el informe desfavorable de la Dirección General de Medio Natural y Paisaje, que concluye que la instalación sería “no compatible con la conservación del paisaje y los valores naturales del entorno”. El organismo considera que el emplazamiento incurre en zonas de exclusión previstas por la normativa autonómica, entre ellas la cercanía al núcleo urbano y la afección a áreas con fragilidad paisajística elevada.
También han pesado los informes técnicos sobre residuos y gestión ambiental. El Servicio de Gestión y Control de Residuos advirtió de que el proyecto no aclaraba aspectos fundamentales sobre el tratamiento del digestato y señalaba que más del 80% del material tratado podría seguir teniendo consideración de residuo, lo que dificultaría su autorización. A ello se suman objeciones técnicas relacionadas con accesos viarios, emisiones o documentación incompleta detectadas durante la tramitación.
Con este conjunto de informes y alegaciones, la Dirección General de Calidad Ambiental ha resuelto cerrar el procedimiento, dejando en suspenso la iniciativa industrial en Hervías. La decisión supone, en la práctica, un freno al desarrollo de esta planta de biometano mientras no se plantee un nuevo proyecto que solvente las incompatibilidades ambientales y técnicas señaladas por la administración autonómica.





