El Gobierno de La Rioja, a través de la Consejería de Política Local, Infraestructuras y Lucha contra la Despoblación, ha culminado las obras de adecuación de las carreteras autonómicas LR-308 y LR-412, en dos tramos que conectan las localidades de Grañón y de Villarta-Quintana. Esta actuación, impulsada con el objetivo de reforzar la seguridad vial, y mejorar la conectividad del medio rural, ha contado con un presupuesto de adjudicación de 456.144,86 euros, financiado por el Ejecutivo regional.
La principal intervención ha consistido en el extendido y compactación de una capa de rodadura de 5 centímetros de espesor medio, mediante una mezcla bituminosa en caliente, en todo el ancho de la calzada, en las zonas de riegos existentes. Además, en la travesía de Grañón, se ha realizado un fresado previo del firme anterior, para posteriormente proceder al refuerzo de la calzada.
Asimismo, se ha ejecutado la mejora de los elementos de drenaje del agua, mediante la limpieza de las diferentes cunetas, obras de fábrica y caños, así como la renovación de la señalización horizontal y vertical de la carretera.
Plan de mejora de la red local
Estas actuaciones, que forman parte del Plan de mejora de la red local ejecutado por la Dirección General de Infraestructuras, han abarcado una longitud total de 4.900 metros de longitud. En concreto, se han llevado a cabo entre el kilómetro 0 y el 4,100 de la LR-308, desde Quintana hasta la salida de Grañón, y entre el kilómetro 0 y el kilómetro 0,800 de la LR-412, desde el enlace con la LR-308 hasta la salida de Villarta.

La carretera LR-308 nace en la localidad de Quintana y llega hasta la LR-111, pasando por las localidades de Grañón y Villarta-Quintana. Por su parte, la carretera LR-412 parte en la LR-308 y acaba en la LR-410, ya lindando con la provincia de Burgos, atravesando la localidad de Villarta. Ambas carreteras tienen una anchura adecuada, pero necesitaban un refuerzo del firme, que era de riego asfáltico.





