El director general de Medio Natural y Paisaje, Ignacio Sáenz de Urturi, ha mantenido este jueves una reunión de trabajo con el alcalde de Gimileo, Juan José Angulo, al gerente del CEIS Rioja, José María Ruiz de Clavijo, representantes de la Comunidad de Regantes de la margen izquierda del Najerilla y técnicos de Medio Natural para la adecuación de las tomas de riego para hacer frente a los incendios forestales.
Esta iniciativa cuenta con la implicación directa de la Comunidad de Regantes del sector 3º Tramo III de la Margen Izquierda del Najerilla, perteneciente a la masa de riego de Zarratón, que abarca unas 9.000 hectáreas e incluye municipios como Rodezno y Gimileo. El proyecto surge a raíz de la propuesta trasladada por la alcaldía de Gimileo tras analizar las necesidades logísticas y operativas surgidas durante el incendio forestal declarado en su término municipal el 12 de agosto de 2025.
Facilitar la recarga de las autobombas
El objetivo principal es aprovechar la red de distribución hidráulica y las múltiples bocas de riego repartidas por el territorio para garantizar una recarga ágil, cercana y continua de las autobombas que intervienen en las labores de extinción.
Para la ejecución de esta experiencia piloto, las tres partes implicadas, Gobierno de La Rioja, Ayuntamiento de Gimileo y Comunidad de Regantes, han establecido un plan de trabajo conjunto que contempla diversos requerimientos técnicos y logísticos.

Entre las actuaciones previstas figura la elaboración de planos detallados con la ubicación de los hidrantes y bocas de riego, identificados formalmente por sectores, así como la designación de personal de contacto y coordinación por cada institución. Asimismo, se trabajará en la adaptación física de los acoples de las mangueras a las salidas de la red de riego y se organizará una jornada de formación práctica dirigida al personal de emergencia sobre el funcionamiento operativo del sistema de regadío.
La infraestructura agrícola de la zona dispone de una red principal de tuberías, redes terciarias, hidrantes y balsas de almacenamiento (como El Carrascal, La Tejera o La Mesa), lo que convierte a este entorno en un emplazamiento idóneo para validar la integración del suministro agrícola en los protocolos de protección civil y lucha contra incendios.





