El alcalde de Ezcaray, Diego Bengoa, mantuvo el pasado 14 de mayo en Zaragoza una reunión de trabajo con la comisaria de Aguas de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), Miriam Pardos, con el objetivo de iniciar los trámites para que el edificio de turbinas de la antigua central hidroeléctrica del Salto del Águila pase a formar parte del patrimonio del municipio.
Durante el encuentro, la CHE mostró una actitud “positiva” ante la propuesta planteada por el Ayuntamiento de Ezcaray, “valorando favorablemente” la intención municipal de conservar y rehabilitar este edificio como parte del legado industrial, cultural y medioambiental del valle del Oja.
En paralelo, el Ayuntamiento ya ha mantenido conversaciones con Iberdrola, empresa titular de la instalación y encargada de su derribo, así como con la Dirección General de Medio Natural del Gobierno de La Rioja, con el fin de “explorar las vías administrativas y técnicas necesarias para que la propiedad del edificio pueda revertir al municipio y salvarlo de la demolición”.
Conservación del entorno natural
Asimismo, ya se han retirado varias construcciones auxiliares de la antigua central, consideradas más perjudiciales para el medio ambiente, lo que refuerza el compromiso del Consistorio con la conservación del entorno natural.

“El Salto del Águila es una parte importante de la historia de Ezcaray. Nuestro objetivo es evitar su desaparición y transformarlo en un recurso útil y respetuoso con el entorno, que sirva a las futuras generaciones como espacio cultural, educativo y turístico”, ha señalado el alcalde Diego Bengoa.
Con esta iniciativa, el Ayuntamiento de Ezcaray da el primer paso en un proceso que puede culminar con la cesión definitiva del edificio y su rehabilitación, contribuyendo a “preservar el patrimonio industrial de la zona y generando nuevas oportunidades en torno a la sostenibilidad y el desarrollo local”, destacan.





