La Delegada del Gobierno en La Rioja, Beatriz Arraiz, ha comparecido hoy ante los medios de comunicación para informar sobre las últimas movilizaciones del sector agrario en la región. Arraiz ha comenzado señalando que las protestas no habían sido comunicadas “ni en tiempo ni en forma”, lo que dificultó la toma de decisiones por parte de las autoridades.
Líneas rojas y control de la situación
En este sentido, la delegada ha explicado que se establecieron “líneas rojas” para garantizar la seguridad y el derecho a la movilidad de todos los ciudadanos. Estas líneas rojas incluían la prohibición de cortar autovías, autopistas y carreteras, así como la obligación de seguir las instrucciones de las fuerzas y cuerpos de seguridad.
Arraiz ha reconocido que “puntualmente” se “saltaron” estas líneas rojas, lo que obligó a la intervención de la Guardia Civil y la Policía Nacional. La Delegada ha mostrado su preocupación por los “últimos movimientos” de los manifestantes, que a su juicio generaron “cierta sensación de descontrol”.
Respeto al derecho a la movilización
Arraiz ha reiterado el “respeto” del Gobierno de España al derecho a la movilización, y ha recordado que el propio presidente del Gobierno ha puesto sobre la mesa las reivindicaciones del sector agrario. Sin embargo, la delegada ha insistido en que las protestas “tienen que tener un orden y un proceso”.
Medidas para evitar que se repitan los incidentes
Finalmente, Arraiz ha anunciado que se van a tomar medidas para evitar que se repitan los incidentes de las últimas semanas. La delegada ha asegurado que se seguirán permitiendo las movilizaciones que se ajusten a la normativa, pero ha advertido que no se tolerarán “actuaciones que interfieran en los derechos de terceros”.




