Haro ha vivido una víspera de la Batalla del Vino con uno de los episodios tormentosos más intensos que se recuerdan en los últimos años. La fuerte tromba de agua, que descargó más de 55 litros por metro cuadrado en apenas una hora, convirtió varias calles de la localidad en auténticos ríos, anegando bajos y garajes y provocando numerosos avisos en los servicios de emergencia, que no dieron abasto. Eso provocó que los vecinos tuvieran que unirse para intentar desatascar alcantarillas.
La intensidad de las precipitaciones, acompañadas de tormenta y fuertes rachas de viento bajo el aviso naranja de la AEMET, hizo que el agua descendiera con gran fuerza por distintas calles de la localidad, dejando imágenes de riadas urbanas difundidas por numerosos vecinos a través de las redes sociales.
El temporal afectó también a otros puntos de La Rioja, con inundaciones, carreteras anegadas y numerosas actuaciones de los servicios de emergencia. De hecho, por la tarde los accesos a San Felices, donde este lunes se celebra una nueva Batalla del Vino, se encontraban impracticables.
En la zona de El Mazo, los efectos de la tormenta se notaron en garajes y también en el entorno de la plaza de Toros, donde vecinos sacaban agua de lonjas, portales y garajes, y también en las inmediaciones de la plaza de Castañares de Rioja. En la calle de la Vega, en la zona de la fuente, que se suele inundar con facilidad con fuertes lluvias, varios turismos se han visto afectados. Otro suceso provocado por la tormenta: un rayo ha caído en la calle Federico García Lorca, en la zona de El Mazo, donde ha partido un árbol.
Ante la magnitud del episodio, el Gobierno de La Rioja fue elevando progresivamente el nivel de respuesta del Plan Especial de Protección Civil ante Inundaciones (INUNCAR) hasta activar la fase de emergencia en situación operativa 1, mientras las autoridades insistían en extremar la precaución y evitar desplazamientos innecesarios por las zonas más afectadas.
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