El capitán de Fragata Enrique Pérez de Tena, del Mando Conjunto del Ciberespacio, ofreció este pasado jueves en Haro dos charlas para acercar el trabajo de las Fuerzas Armadas en el ámbito cibernético a la sociedad jarrera y concienciar sobre los riesgos en internet y en el uso de la tecnología.
La primera de ellas fue por la mañana en el Teatro Bretón de los Herreros, con una conferencia que estaba diseñada para estudiantes de los últimos cursos de la ESO. El alumnado del IES Manuel Bartolomé Cossío y Corazonistas tuvieron la oportunidad de conocer el papel que desempeñan los militares en la protección del ciberespacio y de las salidas profesionales que también ofrecen las Fuerzas Armadas en este campo. El objetivo, inspirar a estos jóvenes a tener en cuenta otras opciones profesionales al margen del sector privado.
‘Dark web’, ciberataques y descuido en el uso de aplicaciones
Ya por la tarde, con un público más adulto en la sala Faro del Palacio de Bendaña, Pérez de Tena aprovechó la oportunidad para “asustar” al auditorio con los peligros que encierra internet. “Yo no era consciente de ello hasta hace tres años”, reconoció el capitán. “Hay una parte de internet que no es mala. Incluso la ‘deep web’ donde se guardan, por ejemplo, las transacciones que hacemos en los bancos o la información que guarda la Seguridad Social de nosotros. Son datos que no son accesibles a cualquiera y que están en la llamada ‘deep web'”, explicó Pérez de Tena. Pero luego está el 6% del resto de internet, la llamada ‘dark web’, de la que sí deberíamos preocuparnos. “Si no ha entrado, por favor no lo haga”, recomendó. “En la ‘dark web’ puedes encontrar todo lo malo que podáis imaginar. Pueden encontrar lo que quieran. Si un ricachón quiere un órgano, por ejemplo, puede contratar a una organización que puede llegar a tener mis datos, esperarme a la salida de esta conferencia porque saben que estoy aquí, secuestrarme y al día siguiente, ese ‘milloneti’ ya tendrá el órgano que necesita. Y no me estoy inventando nada”, advirtió.
A partir de ahí, Pérez de Tena puso más ejemplos sobre ciberataques y ciberseguridad a nivel internacional. Por ejemplo, las sospechas que existen sobre Corea del Norte. “No se le puede atribuir oficialmente, pero al parecer en 2023 este país pudo llegar a recaudar hasta 3.000 millones de dólares a través de estafas en la red. Una pasta que luego se la gasta en misiles y armamento, mientras su pueblo vive en la pobreza”. También habló del accidente del buque portacontenedores contra uno de los principales puentes de Baltimore en marzo de este año. “Aún no están claras las causas de este accidente, pero tengan en cuenta que con un ciberataque muy barato se puede hacer algo así”.

Sobre la ciberseguridad en las empresas, Pérez de Tena resaltó que el 95% de los ciberataques exitosos ocurren “por un fallo humano”. “Se pueden hacer grandes inversiones en ciberseguridad, pero esa seguridad en el ciberespacio nunca es total y el que os diga lo contrario miente. La seguridad al cien por cien no existe”, avisó.
“Nuestra vida está en el móvil, que ya no es eso, es un ordenador”
En el día a día, los usuarios descargamos aplicaciones móviles con mucha facilidad y sin tener en cuenta algunas consecuencias. “¿Alguien de verdad se lee las condiciones de las aplicaciones que descargamos? Tenéis que daros cuenta que estáis vendiendo vuestra alma al diablo y que a esas empresas les estamos dando autorización legal para que sepan todo de nosotros. Nuestra vida está en el móvil, que ya no es eso, es un ordenador”, advirtió. “Internet ha venido para quedarse, hay que convivir con ello y utilizar el sentido común, es nuestra mejor defensa. Si al descargar una aplicación, las condiciones no nos convencen, igual lo que tenemos que hacer es buscar otras opciones. El otro día intenté descargar una aplicación de una linterna para el móvil. ¿Por qué necesita acceder a mis contactos, a mis imágenes? ¿Qué tiene que ver una linterna con todo eso? Igual tenemos que volver al tiempo de poner el mapa en el salpicadero y olvidarnos de Google Maps”, añadió el capitán Pérez de Tena.

De ahí pasó a hablar de la manipulación y de cómo ha existido desde siempre. “No es algo nuevo”, resaltó. Puso como ejemplo una foto de unos altercados en París. Un pequeño fuego en medio de la calle, cuya foto hecha a determinada distancia, desde determinado ángulo y con el Arco del Triunfo de fondo, parecía otra cosa. “Puede parecer un ataque terrorista, un coche bomba… Cuando la IA pueda manipular fotografías reales, ¿qué es lo que no podrán hacernos creer?”, se preguntó.
También habló del papel del Estado en todo esto y de cómo ha cambiado, por ejemplo, el mensaje que se da sobre ello en el cine. En esta reflexión personal, puso en contraposición la saga de James Bond (sus primeras películas con Sean Connery como protagonista) y la de Jason Bourne. “¿Quién era el protagonista en las películas de 007?”, preguntó al público. “El mensaje que daban estas películas era que ‘papá estado’ nos protege. 30 años después, con la saga de Jason Bourne, el mensaje cambia por completo: ya no nos podemos fiar del Estado, porque ya puede ser corrupto y no nos protege”.
Pero en ese sentido, Pérez de Tena quiso pone en valor el trabajo que realizan los ‘boinas grises’ en el Mando Conjunto del Ciberespacio y cómo mantienen una relación estrecha con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. “Si tienen algún problema en este sentido o sospechan que han sufrido algún ataque en la red, ahí está el INCIBE, que os va a ayudar porque es su trabajo. Llamáis al 017 y os ayudarán”, aconsejó.
El papel del INCIBE
El Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) es un servicio nacional, gratuito y confidencial destinado a usuarios de internet y tecnología con el objetivo de ayudarles a resolver los problemas de ciberseguridad que puedan surgir en el día a día. Está dirigido a los ciudadanos (usuarios de Internet en general); empresas y profesionales que utilizan Internet y las nuevas tecnologías en el desempeño de su actividad y deben proteger sus activos y su negocio; y menores y su entorno (padres, educadores y profesionales que trabajen en el ámbito del menor o la protección online ligada a este público). El servicio es atendido por un equipo multidisciplinar de expertos, a través de las diferentes opciones de contacto, que ofrecen asesoramiento técnico, psicosocial y legal, en horario de 8 de la mañana a 11 de la noche, los 365 días del año.



