Los institutos IES Manuel Bartolomé Cossío, de Haro, y IES Francisco Tomás y Valiente, de Fuenmayor, han puesto en marcha una iniciativa pionera en La Rioja: el primer hermanamiento entre institutos de la comunidad, centrado en el intercambio de experiencias para mejorar la convivencia escolar.
La actividad en Haro ha reunido a un total de 40 alumnos, 20 de cada instituto, junto a varios docentes. Todos ellos forman parte de los programas de alumnado ayudante y mediador, una figura clave en la gestión de la convivencia dentro de las aulas.
El hermanamiento se ha desarrollado en dos jornadas. La semana pasada, el alumnado de Haro se desplazó a Fuenmayor para compartir una jornada de actividades, y el encuentro ha tenido su continuación con la visita de los estudiantes al centro de la ciudad jarrera. “Nuestra idea es crear vínculos entre los dos centros, compartir cómo trabajamos y aprender unos de otros”, explica Eva Zorzano, coordinadora de convivencia del IES Manuel Bartolomé Cossío.
Durante estas jornadas, los participantes han realizado dinámicas orientadas al conocimiento mutuo, el trabajo en equipo y la mejora de habilidades sociales. Además, han intercambiado experiencias sobre cómo abordan situaciones de convivencia en sus respectivos institutos. “Al final, los problemas son muy parecidos, aunque los centros sean diferentes. Son adolescentes y tienen una realidad común”, subraya la coordinadora.
Alumnos ayudantes
El programa de alumnado ayudante, presente en el centro de Haro, selecciona a dos estudiantes por clase para desempeñar un papel activo en la integración y el bienestar del grupo. Su labor consiste en acoger a nuevos compañeros, facilitar relaciones sociales y actuar como primeros mediadores ante posibles conflictos.

A diferencia de los típicos delegados de clase de toda la vida, estos alumnos no tienen funciones representativas formales, sino que centran su trabajo en el apoyo entre estudiantes. Para ello, reciben formación específica a lo largo del curso en habilidades como la escucha activa, la empatía o la asertividad.
En caso de detectar problemas que requieran mayor intervención, los ayudantes trasladan la situación a la comisión de convivencia del centro, donde el profesorado les orienta y apoya en la resolución.







