El Ayuntamiento de Haro quiere dar un nuevo paso en su apuesta por la sostenibilidad y el cuidado de los espacios verdes. Recientemente, el Consistorio ha adjudicado las obras para la ampliación del sistema de riego del parque de El Mazo a la firma Agua y Jardín por 105.712,13 euros (IVA incluido). Se trata del único licitador presentado a la oferta.
La empresa logroñesa tendrá para realizar estos trabajos un plazo de ejecución de 42 días, según el anuncio de adjudicación publicado en la Plataforma de Contratación del Sector Público.
Como señala el pliego, la intervención proyectada tiene como finalidad principal “mejorar la eficiencia hidráulica y energética del sistema de riego existente, optimizando los recursos hídricos empleados en las zonas verdes del parque de El Mazo y garantizando su correcta conservación a largo plazo”.
Detalles del proyecto
El documento explica que la actuación persigue ampliar la cobertura de riego a nuevas superficies ajardinadas incorporadas en fases recientes del parque, modernizar los sistemas de control y automatización mediante tecnologías de comunicación LoRa/3G/4G y programación remota, integrar una estación meteorológica inteligente que permita la programación climática y la optimización del consumo de agua, incrementar la fiabilidad, uniformidad y flexibilidad del sistema de riego y facilitar las labores de mantenimiento mediante la sectorización, el telecontrol y la trazabilidad de incidencias.
Los trabajos en el parque incluyen el diseño hidráulico y topológico del sistema, definiendo diámetros, presiones y caudales óptimos; el suministro e instalación de tuberías de polietileno PE100 PN10 en distintos diámetros, electroválvulas sectoriales de 1½”, aspersores emergentes regulables, programadores autónomos y programador central de control LoRa; la instalación de estaciones base de comunicación, cableado de control y alimentación, y estación meteorológica con conectividad múltiple (Bluetooth, LoRa, 3G/4G) y alimentación solar; la ejecución de zanjas, arquetas prefabricadas, rellenos, compactaciones y reposición de superficies afectadas; la puesta en marcha y calibración del sistema, incluyendo las pruebas de estanqueidad y comprobaciones funcionales; y la formación al personal municipal encargado de la explotación y mantenimiento del sistema.
Según detalla el pliego, el diseño técnico se ha basado en los principios de “sostenibilidad hídrica, eficiencia energética, adaptabilidad futura, minimización del impacto ambiental y paisajístico, y digitalización mediante sistemas IoT (Internet of Things)”.
Reducir el consumo de agua
Con este proyecto se busca reducir el consumo de agua a través del control climático, mejorar la uniformidad del riego, evitar interferencias con arbolado y mobiliario urbano, y garantizar la gestión centralizada de los sectores mediante acceso remoto y registro de datos meteorológicos, hidráulicos y de operación.
Cuando acaben los trabajos, se espera contar con un sistema de riego “completamente automatizado y eficiente”, con control sectorizado, monitorización meteorológica y capacidad de gestión a distancia. Como destaca el texto del pliego, el proyecto garantizará un uso racional del agua y energía conforme a las Normas Tecnológicas de Jardinería y Paisajismo, la mejora de la calidad paisajística del Parque de El Mazo y la reducción de los costes de mantenimiento y explotación.

El pliego describe cómo el Parque de El Mazo ha crecido y diversificado sus zonas verdes, generando una demanda de riego que la red actual no puede cubrir con garantías. Se señala que el sistema existente ofrece una distribución “ineficiente del recurso hídrico” y presenta “déficit de cobertura”, además de carecer de telecontrol y programación climática. Esta combinación provoca consumos demasiado elevados y una gestión poco flexible ante cambios ambientales o incidencias.
La propuesta de ampliación apuesta por un sistema moderno y automatizado que permita controlar caudales, presiones y tiempos con precisión. Incluye una estación meteorológica para evitar riegos “innecesarios” y adaptar la programación a la temperatura, la humedad o la lluvia. La actuación se presenta como una medida alineada con las políticas de sostenibilidad, capaz de reducir el uso de agua potable y los costes de mantenimiento, y orientada a una gestión “inteligente” y de “bajo impacto ambiental” que preserve y mejore las zonas verdes del parque.





