El Conservatorio Lucrecia Arana de Haro ha celebrado este sábado la cuarta edición de ‘Sonando en la Calle’, una iniciativa que ya se ha consolidado como una auténtica fiesta musical abierta a la ciudadanía y con la que el centro educativo saca literalmente a las calles de la localidad.
En esta ocasión la participación del centro ha sido prácticamente total: “Estamos prácticamente todos los profesores, 18 o 19, y unos 70 u 80 alumnos”, ha afirmado Patxi Almenara, director del conservatorio
La programación de este año ha incluido diversas actuaciones repartidas por diferentes espacios del municipio. Como en anteriores ocasiones, un piano ha estado en la plaza de la Paz, junto a las barricas, donde alumnos de piano han ofrecido interpretaciones continuadas durante todo el mediodía. Además, la orquesta de cuerda del conservatorio ha actuado en el parque de los Pintores Tubía y Santamaría, con un pequeño recital al aire libre.
La banda, por su parte, aportó dinamismo con un pasacalles que arrancó en el Hotel Arrope, pasando por la calle de la Vega y culminando en el kiosko de la plaza de la Paz.: “Hemos acabado con dos piezas modernas, de ABBA y Extremoduro, para cerrar la actuación todos juntos: coro, orquesta y banda”, ha comentado Almenara, que ha terminado contento por la respuesta del público y el buen ambiente.
Celebrar la música y disfrutarla de forma colectiva
El objetivo principal de la iniciativa es doble: por un lado, celebrar la música y disfrutarla de forma colectiva y por otro, acercar el trabajo del conservatorio a la ciudadanía. “Es un día de fiesta, un día de fiesta de la música. En primer lugar, salimos todos a la calle a pasárnoslo bien, y luego a disfrutar y a enseñar que la música en directo es algo espectacular, que nos tiene que gustar a todos”, subraya el director.

Pero la actividad no se detiene con este evento. Esta cuarta edición se enmarca dentro de un ciclo más amplio, titulado Espacios a otro Tempo, que busca llevar la música a lugares no convencionales. “La idea también es incorporar la música en sitios en los que habitualmente no hay”, ha explicado Almenara. Así, el martes se celebrará un concierto en Bodegas López de Heredia, el 10 de junio en el edificio María Díaz y el ciclo culminará el 20 de junio con el concierto final de curso en el Teatro Bretón de los Herreros.
De esta manera, el Conservatorio Lucrecia Arana quiere demostrar que la música no sólo se enseña, sino que también se tiene que vivir, compartir y celebrar.
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