La ilusión de los más pequeños impuso su ley al frío en la tarde de este lunes, cuando Haro volvió a llenarse de magia con la tradicional Cabalgata de Reyes, pese a las bajas temperaturas provocadas por la borrasca Francis.
Sus Majestades de Oriente recorrieron las principales calles de la ciudad jarrera partiendo sobre las seis y media de la tarde desde el Hogar Madre de Dios. Durante el recorrido fueron arropados por el cariño del público, en un desfile que volvió a congregar a numerosas familias a pesar del ambiente invernal. La cabalgata se desarrolló sin incidencias, en una tarde marcada por el frío intenso, pero afortunadamente sin lluvia ni nieve, lo que permitió que el acto pudiera celebrarse con normalidad.
Lanzamiento de chuches
La presencia de la borrasca Francis se dejó notar especialmente en los termómetros, que no superaron los tres grados durante la jornada, en la que no faltó el lanzamiento de caramelos durante todo el recorrido que finalizó en una abarrotada plaza de la Paz, donde las familias ya hacían cola para saludar a Melchor, Gaspar y Baltasar. Sus Majestades de Oriente saludaron desde el balcón del Ayuntamiento y lanzaron bolsas de chuches al finalizar el saludo.

Las sonrisas y la recogida de caramelos volvieron a ser protagonistas de una de las citas más esperadas de la Navidad en Haro, que cerró la tarde con la tradicional recepción real en el centro de la localidad y el ambiente festivo intacto, demostrando así que la ilusión, una vez más, pudo más que el invierno.
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