En un comunicado, el Sindicato Riojano de Policías y Funcionarios (Junta Directiva) quiere poner de relieve la “falta de planificación” en la Policía Local de Haro y reclama la “negociación urgente” de una “disponibilidad voluntaria” para la cobertura de servicios extraordinarios.
Señalan que en las últimas fechas, la Policía Local de Haro ha atravesado “una situación preocupante”. Indicana desde el sindicato que en varias jornadas, “el servicio ha llegado a quedar con un único agente de turno y, posteriormente, se ha recurrido de manera urgente a decretos de Alcaldía para obligar a agentes a incorporarse con menos de 48 horas de antelación”.
El sindicato explica que este fin de semana “varios funcionarios fueron notificados por vía telefónica, presencial y electrónicamente para acudir a trabajar pese a encontrarse en sus días libres, algunos incluso desplazados fuera de La Rioja”. “Como siempre, respondieron con profesionalidad y sentido del deber”, destacan desde el SRPF.
Los decretos de Alcaldía, como “parche organizativo”
Recuerdan que la utilización del decreto es una herramienta prevista en la normativa para garantizar la prestación del servicio, sin embargo, “cuando se convierte en la única vía para cubrir necesidades previsibles deja de ser una medida excepcional y pasa a ser un parche organizativo”, indican.
Consideran desde el SRPF que ese parche puede tener “consecuencias personales” para los funcionarios y económicas para el Ayuntamiento, ya que, con la llegada del periodo estival, “muchos agentes tendrán ya organizadas y abonadas sus vacaciones familiares”. “Si se obliga por decreto a cancelar un viaje previamente pagado, podría generarse una reclamación por responsabilidad patrimonial frente al Ayuntamiento”, advierte el sindicato, que pone un ejemplo: “si un agente tuviera contratado y abonado un viaje familiar a París o Nueva York y se viera obligado a cancelarlo con escasa antelación por un decreto urgente, el coste íntegro de ese viaje podría convertirse en una reclamación económica”.
En ese caso, consideran desde el sindicato, el problema dejería de ser interno y pasaría a tener impacto directo en el presupuesto municipal.
Además, explican, la Policía Local de Haro dispone de un depósito de detenidos cuyo funcionamiento “exige la presencia mínima de dos agentes por razones de seguridad jurídica y física”. Consideran que “un solo agente no puede abrir un calabozo para atender una autolesión, una urgencia médica o una incidencia grave sin comprometer su propia seguridad”.
“Si el servicio queda con un único efectivo y se produjera un incidente con un detenido, podrían derivarse responsabilidades para la Administración por no garantizar las condiciones mínimas de custodia”, señalan.





