Demasiado castigo para el OSACC Haro en Alcobendas

Las azules ofrecieron su mejor versión en el primer set ante un Feel Volley Alcobendas que se recuperó de su mal inicio y acabó ganando con solvencia por 3-0
Sanchis y Etxebarria aguardan el saque de una compañera | Foto: Deborah Iraurgui

La mejor versión del OSACC Haro se vio en el primer asalto, una fase de igualdad extrema en la que las jugadoras de Alberto Avellaneda asumieron, incluso, la gestión del juego después de asomarse al duelo con un parcial 4-2 que parecía poner el partido patas arriba.
No fue así.

La escuadra jarrera se rehízo para cerrar mejor la recepción y lanzar, de esa manera, a Sofía Bulgarella que se encargó de establecer un punto de inflexión (7-10) con un remate a la carrera, desde zona dos, donde las madrileñas no consiguieron frenar su remate. La argentina se encargó de establecer la máxima brecha en el marcador (8-13) con una finta en el eje de la red, antes de asistir a la reacción local que empezaba a sacudirse, no sin complicaciones, la salida en tromba del rival.

Al OSACC Haro se le escapó el triunfo en el primer set en el último suspiro

Sara Esteban arrancó un ‘block-out’ a medio parcial, pero sólo sirvió para atajar la escalada del Feel Voley Alcobendas, en vías de recuperación. De forma pausada, pero constante, a pesar de la imagen sólida que las visitantes mostraban como bloque.

Belcher y Bulgarella intentan bloquear a una jugadora rival | Deborah Iraurgui

Aida Etxebarria pugnaba con Esther Rodríguez por controlar la dinámica ofensiva en ambos campos (16-18 y 17-19), protagonizado un duelo que acabaría incrustando en el luminoso el primer empate de la tarde (21-21), premonición de lo que acabaría sucediendo al evaporarse la solvencia física del OSACC Haro, a pesar de aguantar el tirón, adelantarse en la recta final (21-23) con un bloqueo de la atacante riojana y ceder, sin embargo, en el último suspiro (25-23).

Que mostrando una imagen compacta, con Strickland integrada en la base del equipo como líbero, y la defensa en niveles de enorme equilibrio gracias a la aportación de Sara, Aida y Denisse no hubiese servido para sumar, al menos, ese primer set, abría la puerta a lo probable y lo previsible.

El encuentro se topó, de salida en el segundo punto, con un parcial 4-1 que se convertiría en una rémora imposible, a pesar del esfuerzo de Sara Esteban por frenar la sangría en la red (11-5) y de aprovechar un rechace a un bombazo de Belcher para evitar la defensa de las madrileñas (17-8).

Las azules mostraban signos palpables de agotamiento y acababan sometiéndose a la tiranía del Alcobenas, que se movía con Brun y Rodríguez, más rápido y más certero, además (19-14).ç

La historia del partido terminó en el segundo set

Ahí acabó la historia del choque porque las locales marcaron un ritmo de partido frenético que condujo a un final incontestable (25-16) que no dejaría de ser, en todo caso, sino el precedente del tercer y último parcial, mucho más contundente.

No haber rascado bola en el arranque, a pesar de la regularidad y solvencia de su juego, parecía haber minado la moral del equipo de Alberto Avellaneda, rendido a su suerte en el tramo final del cruce.

Laura Soares, central del OSACC Haro, lanza un grito de ánimo a sus compañeras | Foto: Deborah Iraurgui

Y eso a pesar de la gresca que permitió al OSACC Haro aguantar, a diferencia del segundo set, la salida de su rival (4-3).

Ahí se consumió el resto de su reserva porque una finta en colocación de las locales puso de relieve el declive del cuadro riojalteño (7-3) y el remate que Sofía Bulgarella ejecutó desde posición de zaguero, antes de sumar un nuevo tanto en un lanzamiento cruzado, se demostró un espejismo (17-4).

El Feel Volley Alcobendas actuaba, ya para entonces, como un martillo pilón que desmoronaba los muros del bloqueo riojano y apuntillaba a su segunda línea, incapaz de frenar la avalancha que se le venía encima (19-5).

A las madrileñas les salía absolutamente todo y a las riojanas no les quedaba fe para reaccionar. Y en ese contexto sucedió lo más razonable. El marcador se situó en un 22-8 insalvable que, a pesar de la demostración de carácter de Belcher en la defensa en red, se fue estirando por a poco hacia el definitivo 25-12. Demasiado castigo para un encuentro sin trascendencia y un equipo, el OSACC Haro, que piensa desde hace tiempo en la próxima temporada.

Galería de imágenes | Deborah Iraurgui