Regresa la liga de la Tercera RFEF. El Haro Deportivo vuelve a competir este domingo a las 18:00 horas en el campo de El Mazo ante el CD Berceo, un rival que el pasado año hizo sangre, aprovechando las limitaciones de la escuadra jarrera, que se sentía engullida por su propia crisis. Le abrió en canal sobre las entonces marismas de La Isla en el partido de ida (2-0), y le acuchilló en la vuelta, sobre el secarral sintético del complejo riojalteño (0-2).
Tanto es así que las dos bofetadas recibidas de la escuadra logroñesa generaron tanto escozor que, al conocerse el primer rival de este nuevo calendario en la Tercera RFEF, ajeno al fin a la pandemia de coronavirus, la parroquia blanquinegra se movió a medio camino entre el comprensibe deseo de revancha y el temor a una formación que ha crecido y se ha desarrollado, hasta el punto el punto de convertirse en un rival temible. O al menos respetable, porque ha demostrado en los últimos cursos capacidad para lograr resultados de enorme valor ante equipos del máximo nivel.
Frente a este equipo que va consolidando su estructura se pone a prueba, bajo la supervisión del colegiado Juan Francisco Morato, el proyecto diseñado, de arriba a abajo, por Sergio Fernández ‘Txejo’ con la convicción de que la historia vuelve a situar al Haro Deportivo entre los favoritos al ascenso pero las circunstancias, básicamente la necesidad de amortiguar a plazos el impacto de su deteriorada situación económica, limita enormemente sus posibilidades.
El Haro lo deja bastante claro con la profunda renovación que ha realizado en los últimos meses. Los blanquinegros han prescindido, como sucediera a lo largo de la anterior campaña, de algunos de los hombres que más aportaban a su juego, y sondea en el mercado para compensar esa reducción de potencial con el fichaje de jugadores jóvenes que sueñan con convertir El Mazo en trampolín hacia el futuro.
Regresos y caras nuevas
Pero en algunos casos se ha asistido a reencuentros de enorme trascendencia, como el fichaje de Achi, años después, y del jarrero Óscar Del Campo, uno de los integrantes del Alfaro que logró el ascenso a Segunda RFEF, después de la renovación de Zunzunegui, un seguro a lo largo del pasado curso. El lateral jugó curiosamente, en las filas del Agoncillo y antes del Berceo, aunque sintió como nadie la camisola blanquinegra cuando ejerció de recogepelotas en el municipal.
Siguen, por lo demás, Gonzalo Andrés, Javi Ríos, Aitor, Luis Martínez Lacuesta, Euken Herrojo, Martín Gómez e Iván Arana, y se han incorporado al equipo, en algunos casos desde el filial, Iván Sanz de Galdeano, Daniel Ibarrondo, Josu Hidalgo, Julen Castillo, Iñaki Alzola, Musta Niang, Pablo Sierra, Oier Martínez, Yaan Tchamba, Ander García, Michael Ngaah e Iván Rivada a todos los efectos, una vez recuperado de la lesión que sufrió el canterano antes del cierre de la anterior campaña.
Con todo, imaginar quiénes formarán de salida es toda una incógnita porque el Haro de este nuevo curso, el 2022/2023, en un equipo en proceso de formación aún. Lo único fijo, por lo tanto, en ese entramado, es que Javi Ríos no formará parte de la convocatoria final por lesión. Su puesto lo ocupará el metal del juvenil blanquinegro Ander.





