El Haro besa el cielo y consigue el campeonato de liga

Los blanquinegros se convierten en campeones de liga tras golear al Alberite fuera de casa por 0-6 con el apoyo de su afición
El Haro Deportivo festeja con su afición en Alberite la consecución del título de liga | Foto: Donézar Fotógrafos

Asalto a todo lo soñado durante años. El Haro establece su base operativa en lo más alto de la Tercera riojana para preparar el desembarco en Segunda B, objetivo final. El primer paso, que parecía exigir un esfuerzo titánico, ya es historia. El equipo de El Mazo era consciente de que para lograrlo debía hacerse en propiedad con el título de la categoría en la fase regular. Y desde ayer es suyo. Lo fue, a decir verdad, a las primeras de cambio porque los blanquinegros no dieron opción en ningún momento al Alberite.

Salió con el puñal entre los dientes, decidido a superar el trance sin entrar en el agobio, y apenas pasaron diez minutos de partido, acertó a encontrarse, por empeño, con un balón rechazado en la frontal que Óscar Liébana, de vuelta, acabó incrustando en las redes de la meta defendida por Bonnhoff.

Superioridad del Haro en Alberite

Todo lo demás fue coser y cantar. En buena medida porque la salida en tromba de los blanquinegros, y el empeño de Aitor Calle por hacerse con el control de las bandas para encerrar a su rival, fue minando la moral de los locales que perdieron cualquier opción, si llegaron a tenerla en algún momento, cuando el colegiado obligó a su meta a medirse en duelo al sol ante Facu Ballardo, después de un tiro cruzado que salió ligeramente desviado y una defensa en falta ante Mikel Bueno dentro del área de castigo.

Facu en una acción del partido en Alberite | Foto: Donézar Fotógrafos

El argentino ejecutó la pena máxima cuando el reloj se movía en las lindes del cuarto de hora. Y el cruce perdió intensidad y, por encima de todo, interés, a pesar de no subir al marcador el tanto que anotó Bueno tres minutos después, en plena avalancha de los blanquinegros, por encontrase por delante del último defensor del Alberite.

El cuaderno de Bitácora en esta peculiar travesía por un solar con encomiable aspecto (el césped parecía encontrarse en perfectas condiciones), pareció resumirse en el listado de goles, todos ellos del equipo liderado (y dirigido) desde la banda por Aitor Calle. Porque antes de cruzar el umbral de la media hora, la presión del Haro se transformaba en un nuevo saque de esquina que Mikel Bueno, también de vuelta y enhorabuena, convertía en la tercera bofetada de los visitantes, ante un equipo, el arlequinado, completamente superado.

Fue entonces cuando pareció entregarse, ya sin recursos ni capacidad para reventar el dominio que ejercían los riojalteños, el once de casa que recibía la primera amonestación de la tarde en el minuto a Eneko Zorrilla, por una entrada a destiempo e innecesaria. Especialmente en un duelo que parecía condenado y exigía reserva de fuerzas. El Alberite para seguir luchando por la supervivencia, en la particular liga de los humildes, donde se ha demostrado uno de los más avezados de los alumnos; y el Haro para gestionar las tres últimas jornadas de la campaña en la territorial riojana antes de meterse de cuerpo y alma en la fase de ascenso.

La afición hizo del campo del Alberite su casa

Pareció trasladar ese mensaje el técnico local. Y lo que de salida era un choque a vida o muerte, pareció transformarse de sopetón en bolo. Todo ello en un complejo deportivo dominado por los aficionados de El Mazo, que había convertido San Roque en su campo.

Tiempo para la recuperación y pocos cambios en el entramado de un relato que se concebía ya como monólogo en el que se iban sucediendo las ocasiones y los tantos del Haro, en un ejercicio de martillo pilón.

La afición del Haro en Alberite | Foto: Donézar Fotógrafos

El líder amagó con un gol de Unai Arguiarro a los seis minutos de la reanudación. Y oxigenó líneas para dar entrada a Roberto Levas, después del desgaste provocado en banda izquierda por Óscar Liébana, toda una sangría. El Alberite respondió reservando piezas. Y Calle agradeció el detalle dando descanso a Facu Ballardo y minutos a Luis Martínez-Lacuesta, como otros canteranos, pieza clave de esta campaña en los momentos más complicados para el equipo jarrero.

Y sin embargo, nada alteró la dinámica del partido que asistió a la consecución del quinto de la tarde, por mediación de Mikel Bueno, y a la del sexto, gracias a la oportunidad de Pirri que fue el más listo de los implicados en una melé formada en el área local y envuelta en un cruce de rechaces.

Con esa mochila a la espalda, resultó encomiable la reacción del Alberite que, en medio de lo que parecía ya pachanga, buscó con ahínco el gol de la honra aceptando, sólo al final del choque, que el suyo era un propósito que no podía ser y, aseveraría David Vidal, imposible, por ende.

Lo que sí parecía al alcance de la mano, era el título de campeón que luce ya el Haro, con la satisfacción del primer deber cumplido y la convicción de que para elevarlo a la condición de histórico se exige, ahora, rematar la faena. Y este equipo de final de temporada tiene más gol que nunca.

Galería de imágenes | Donézar Fotógrafos

Ficha del partido

Alberite: Bohnhoff; Juan Pérez, Pregoni, Oregui, Bellido; Eneko Zorilla, Miguel Gómez (Marcos Gil, m. 58), Paul, Miguel González (Gabriel, m 65); Iván Ochoa (Unai Aguirre, m. 56) y Adrián Rojas.
Haro Deportivo: Fermín Sobrón; Óscar Loza, Txejo, Martín Gómez, Javi Duro; Una Arguiarro (Achi, m. 74), Facu Ballardo (Luis Martínez-Lacuesta, m. 61), Pirri, Óscar Liébana (Roberto Levas, m. 53); Joseba García y Mikel Bueno.

Goles: 0-1. M. 12: Óscar Liébana. 0-2. M. 17: Facu Ballardo, de penalti. 0-3. M. 27: Mikel Bueno. 0-4. M. 51: Unai Arguiarro. 0-5. M 60: Mikel Bueno. 0-6. M. 69: Pirri.
Árbitro: Erik Moro. Amonestó, por parte del equipo local, a Eneko Zorrilla y Bellido.
Incidencias: Partido disputado en el Marino Sáenz Andollo, con masiva presencia de seguidores del Haro deportivo que acudieron al duelo en vehículos particulares y los dos autobuses fletados por las peñas.