- La Policía Local de Haro asegura que el SERIS no les ha facilitado los datos de las personas contagiadas
- CSIF La Rioja pide al Ayuntamiento de Haro mascarillas y “no mordazas” para su Policía Local
- El Ayuntamiento de Haro asegura que la Policía Local y la Brigada de Obras cuentan con equipos de protección individual
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado, denuncia el “gran peligro de contagio de COVID-19” al que se ven expuestos tanto los agentes de la Policía Local como el personal de la Brigada de Obras de Haro, al carecer de material y equipos de protección personal, a pesar de que el Ayuntamiento los ha solicitado “reiteradamente” al Gobierno de La Rioja.
La Policía Local de Haro cuenta con 16 agentes y su jefe para vigilar el cumplimiento del estado de alarma en la ciudad que fue uno de los primeros y principales focos de la pandemia en La Rioja. “Una plantilla diezmada por el coronavirus, con cinco positivos y un agente de baja por ser persona de riesgo, que se la están jugando todos los días al tener que trabajar con los escasos EPI que pudo conseguir el ayuntamiento en los comercios locales, establecimiento que ahora están totalmente desbastecidos”, explican desde CSIF La Rioja.
Cinco positivos en la Policía Local de Haro
Esta plantilla sólo dispone para su protección, desde que comenzó la crisis del coronavirus, de 4 buzos que se están reutilizando; 5 pantallas; unas pocas mascarillas quirúrgicas; sí disponen de gel hidroalcoholico y algunos guantes que ya se les están acabando.
Por su parte, los ocho trabajadores de la Brigada de Obras municipal tampoco disponen de ningún equipo de protección individual para realizar los enterramientos de esta ciudad, explican desde el sindicato.
El Ayuntamiento jarrero ha solicitado en “numerosas ocasiones” a la Consejería de Salud que les facilite el material necesario para la debida protección de su plantilla, pero este material “no llega a esta ciudad tan castigada por la pandemia”.
CSIF lamenta “tener que recurrir a la denuncia pública y a los tribunales para que el Gobierno de La Rioja cumpla con su obligación de dotar de protección frente al COVID-19 a todos los trabajadores que dependen directa o indirectamente de él”. “La situación es de una gravedad extrema, entendemos que los medios son limitados y escasos, pero no se les pueden negar a trabajadores que están luchando en la primera línea de esta guerra”, explican.





