El director general de Cultura, Roberto Iturriaga, ha recorrido varias intervenciones de conservación y recuperación del patrimonio histórico-artístico en Grañón, Villalobar de Rioja, San Torcuato y Anguciana que cuentan con el apoyo del Ejecutivo regional. Las actuaciones, que suman un coste total de 157.225,73 euros, han recibido una aportación autonómica de 115.705,82 euros, equivalente al 73,6 % del conjunto.
El itinerario ha permitido conocer sobre el terreno actuaciones de distinta naturaleza, desde la restauración de fachadas y cubiertas de iglesias y ermitas hasta la recuperación de bienes muebles de especial valor artístico. Tres de las actuaciones se han financiado mediante la Orden de Ermitas 2024-2025, otra a través del convenio de colaboración entre el Gobierno de La Rioja y la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño y la restauración del retablo de San Torcuato corresponde a la Orden de Ermitas 2023-2024.
Grañón continúa la recuperación de la iglesia de San Juan Bautista
La primera parada ha tenido lugar en Grañón, donde el Gobierno de La Rioja ha apoyado con 35.992,81 euros, el 81,1 % del coste total de 44.369,84 euros, la consolidación y restauración de las fachadas norte y oeste de la iglesia parroquial de San Juan Bautista, una actuación incluida en la Orden de Ermitas 2024-2025.
El templo, incoado como Bien de Interés Cultural y construido en diferentes fases entre los siglos XIV y XVI, con una torre levantada posteriormente entre los siglos XVII y XVIII, está siendo restaurado mediante intervenciones sucesivas dirigidas a atender las necesidades más urgentes. En esta fase, los principales problemas estaban relacionados con la elevada humedad que afectaba a los muros y provocaba la disolución y exfoliación de la arenisca, además del deterioro de elementos decorativos, contrafuertes y vidrieras.
Los trabajos han incluido la consolidación de las fábricas, la recomposición de cornisas, vierteaguas y molduras, la restauración de las vidrieras de la nave principal y el tratamiento de fisuras y mechinales, además de la limpieza y consolidación de la piedra. La actuación da continuidad a las obras de desecación y saneado realizadas en 2022 en este mismo ámbito.


Villalobar actúa sobre la cúpula y las cubiertas de la iglesia de la Asunción
En Villalobar de Rioja, la aportación autonómica de 31.311,45 euros, equivalente al 85 % del coste total de 36.837 euros, se ha destinado a la restauración de la cúpula y las cubiertas de la iglesia parroquial de la Asunción de Nuestra Señora, mediante el convenio con la Diócesis 2024-2025.
La intervención responde a la aparición de nuevas grietas en la cúpula, provocadas por el asentamiento progresivo de la estructura de cubierta sobre ella, así como al deterioro de algunas tejas, elementos de madera, aleros y canalones. Los trabajos han contemplado el desmontaje y recuperación de la teja, la sustitución y refuerzo de elementos de madera, la reconstrucción de la cubierta y la mejora de su impermeabilización, además de la reparación de aleros y la instalación de una línea de vida permanente para facilitar futuras labores de mantenimiento.



San Torcuato recupera el retablo y el relicario de la iglesia de San Pablo
El recorrido continúa en San Torcuato, donde se han podido conocer dos actuaciones desarrolladas en la iglesia de San Pablo y dirigidas a recuperar elementos de especial valor artístico.
La primera corresponde a la conservación y restauración del retablo de San Torcuato, una pieza renacentista datada entre los siglos XVII y XVIII y de autor desconocido. El proyecto ha tenido un coste de 18.128,22 euros, de los que el Gobierno de La Rioja ha aportado 13.240,85 euros, el 73 %, a través de la Orden de Ermitas 2023-2024.
La intervención ha abordado tanto la estructura de madera como las capas de preparación, dorado y policromía, con trabajos de desinsectación, consolidación del soporte, actuaciones estructurales, reintegración volumétrica, fijación de dorados y policromías y recuperación de los elementos decorativos. El proyecto contemplaba asimismo el desmontaje, tratamiento y posterior montaje del retablo y la elaboración de un plan de conservación preventiva.
La segunda actuación se ha centrado en el relicario del retablo mayor, un templete barroco del siglo XVIII organizado en tres cuerpos decrecientes y sustentado por columnas. La pieza, de aproximadamente 2,92 metros de altura por 1,40 metros de anchura, está realizada en madera con preparación, dorado al agua y policromía y es obra de Santiago del Amo, mientras que el dorado y la policromía corresponden a Felipe Fernando Reoyo y Pedro Domínguez.
El proyecto, con un coste de 10.262,01 euros, ha recibido 7.412,25 euros del Gobierno de La Rioja, el 72,2 %, mediante la Orden de Ermitas 2024-2025. La restauración ha permitido corregir problemas estructurales derivados de inclinaciones, fracturas y deformaciones, además de actuar sobre el ataque de xilófagos y los efectos de la humedad por capilaridad. También se han recuperado los dorados y policromías mediante tratamientos de fijación, limpieza y reintegración cromática, junto con la reconstrucción de elementos y molduras perdidos.




Anguciana mejora la conservación de la ermita de la Concepción
El recorrido ha finalizado en Anguciana, donde el Gobierno de La Rioja ha aportado 27.748,46 euros, el 58,3 % del coste total de 47.628,66 euros, para la subsanación de diferentes patologías en la ermita de Nuestra Señora de la Concepción, también conocida como ermita de la Esclavitud. La actuación se ha financiado mediante la Orden de Ermitas 2024-2025.
El edificio, del siglo XVIII y de una sola nave con cabecera rectangular, presentaba principalmente problemas derivados de las humedades de capilaridad, que estaban afectando a los muros, los bancos de madera perimetrales y la tarima. La actuación ha permitido restaurar y proteger el pavimento y los bancos, instalar rejillas para favorecer la recirculación y ventilación del aire y reducir la humedad, y renovar la tarima de la nave central.
Los trabajos han incluido además el levantado de la puerta de entrada para ajustar correctamente el acceso al nuevo pavimento y han contado con supervisión arqueológica durante la retirada de la tarima. Las soluciones adoptadas priorizan la transpiración de los materiales y evitan favorecer la acumulación de humedad.



La colaboración, clave para conservar el patrimonio
La Orden de Ermitas constituye una herramienta fundamental para apoyar a los ayuntamientos en la conservación y recuperación de su patrimonio, mientras que el Convenio con la Diócesis permite complementar esta actuación sobre bienes de titularidad eclesiástica. Ambas vías de colaboración favorecen la intervención continuada sobre edificios y elementos patrimoniales que requieren actuaciones especializadas para garantizar su conservación.





