El Ayuntamiento de Santo Domingo de la Calzada ha establecido restricciones en el uso de agua potable ante la situación de alerta provocada por su escasez, con el objetivo de garantizar el abastecimiento para el consumo doméstico y las necesidades esenciales.
Las medidas, recogidas en un bando firmado por el alcalde, Raúl Riaño, entran en vigor este miércoles y se mantendrán hasta que mejore la situación. Durante este periodo queda prohibido utilizar agua potable para el riego de zonas verdes, huertas y jardines, el llenado de piscinas y el lavado de vehículos.
La prohibición se extiende también a otros usos ornamentales, recreativos o que no sean considerados esenciales. El Ayuntamiento señala que las restricciones buscan asegurar tanto el abastecimiento doméstico como el agua “estrictamente necesaria para mantener los procesos productivos de las empresas”.
El Consistorio insta además a ciudadanía, organismos y empresas a realizar “un esfuerzo colectivo” mediante un uso “racional, responsable y solidario” del agua potable mientras persista la actual situación de escasez.





