Con motivo de la exposición ‘El Rioja en sus etiquetas’, el complejo hotelero ‘Portal de La Rioja’ acogió la mesa redonda ‘La alianza vasco-riojana’, de alto valor histórico y técnico. Organizada por ‘Junguitu ¿Hablamos de Vino?’, estuvo protagonizada por el periodista Javier Pascual y el historiador Salvador Velilla, junto al comunicador y anfitrión del evento, José Ignacio Junguitu. El debate contó con el respaldo de Noemí Manzanos, consejera de Agricultura del Gobierno de La Rioja, y Raúl Pérez Iratxeta, viceconsejero de Agricultura del Gobierno Vasco, que coincidieron en valorar muy positivamente el actual clima de colaboración institucional y la necesidad de incorporar la vertiente cultural y antropológica al mensaje del vino como alternativa de futuro para el sector.
La mesa redonda se focalizó sobre el papel decisivo que ha tenido la alianza histórica entre viticultores riojanos e inversores vascos para convertir a Rioja en la primera denominación de origen española y mantener su liderazgo desde finales del Siglo XIX gracias a la creación de una sólida estructura productiva y comercializadora, con proyección a los mercados exteriores. Esta ‘Alianza Vasco-Riojana’ se presenta en el libro conmemorativo del centenario de la Denominación realizado por Javier Pascual como una de las claves interpretativas fundamentales de la evolución de Rioja.
José Ignacio Junguitu abrió el encuentro recordando el legado que representa ‘El Portal de La Rioja’, fundado en 1970 por su padre, Félix Junguitu, como un “territorio neutral y punto de encuentro abierto para todos los Riojas”. Un “enclave unificador -corroboró Javier Pascual-, que con la organización de esta exposición y debate nos ofrece la oportunidad de poner en valor los criterios colaborativos que propugnaba Félix Junguitu y que subyacen en la trayectoria histórica de Rioja”.
Recorrido histórico
El historiador y profesor Salvador Velilla realizó un bien documentado recorrido histórico por los cimientos de la identidad vitivinícola de la región, bien asentada desde hace más de mil años. Desde la viticultura medieval ligada estrechamente a los monasterios, a la construcción de caminos en el S XV para transportar de forma masiva el vino hacia el pujante mercado de Bilbao, donde el Rioja llegó a ser prescrito por los médicos como medicina. También destacó el salto a la modernidad técnica en Labastida a finales del siglo XVIII de la mano de Manuel Quintano y pioneras como Ramona Norberta de Álbiz, quienes introdujeron el “estilo Burdeos” de crianza en barrica, abriendo el camino hacia la exportación. Finalizó con el exhaustivo trabajo histórico realizado sobre la familia Pobes Quintano, afincada en Labastida y Casalarreina, ejemplo de la pujanza de los vinateros riojanos y de la integración del territorio propiciada por la actividad vitivinícola.
La exposición ‘El Rioja en sus etiquetas’: el mapa genético de la DOCa Rioja
Por primera vez en Rioja, el estudio realizado por el experto en comunicación vitivinícola Javier Pascual ha puesto en valor el etiquetado de sus vinos como fuente de conocimiento sobre la construcción de la imagen de marca de los vinos de Rioja y la evolución del sector vitivinícola riojano en los dos últimos siglos. La exposición producida por la Fundación Caja Rioja refleja de forma esquemática y muy visual los contenidos del estudio iconográfico que realizó el autor a partir de la colección de más de tres mil etiquetas de vino de Rioja pacientemente creada por Eustaquio Uzqueda a lo largo de cinco décadas.
El trabajo de investigación que recoge el libro editado por el Instituto de Estudios Riojanos permite descubrir que “las etiquetas hablan del vino y de su historia, de la tierra que lo produce y de las gentes que lo elaboran, así como del origen y composición del accionariado de las empresas bodegueras”, puntualizó Javier Pascual. “Bilbaínas y Vasco-Riojanas evidencian en su propio nombre el origen de sus promotores y ejemplifican la alianza entre inversores foráneos y viticultores riojanos que impulsó el desarrollo de la industria vinícola riojana tanto por los capitales invertidos por los industriales vascos, como porque también aportaron el saber hacer empresarial necesario para el desarrollo del negocio”.





