La Asamblea Local de Cruz Roja en Haro ha presentado en su sede un nuevo proyecto educativo basado en el uso de impresión 3D gracias a una donación de Fundación Obra Social la Caixa destinada a Cruz Roja Juventud. La iniciativa permitirá desarrollar actividades tecnológicas y educativas dirigidas a menores en riesgo de exclusión social y también a personas mayores usuarias de la entidad.
El presidente de la Asamblea Local de Cruz Roja en Haro, Julio Puelles, destacó durante la presentación la estrecha colaboración que mantienen ambas entidades desde hace cerca de una década. “Llevamos 9-10 años colaborando con ellos, casi todos los años en diferentes proyectos”, señaló. Puelles explicó además que en los últimos tiempos están desarrollando especialmente “proyectos intergeneracionales”, pensados “tanto para los niños como para las personas mayores, los usuarios y usuarias del taller cognitivo”.
Por su parte, el director de la oficina de Caixabank en Haro, Rubén García González, aseguró que para la entidad financiera “es un placer y un honor poder ayudar en todo este tipo de proyectos sociales”. “Nuestra vocación es la de ayudar, la de estar con las necesidades, con los más desfavorecidos, con personas tanto jóvenes como personas mayores”, afirmó. Además, mostró la voluntad de seguir colaborando con Cruz Roja “muchos años más”.
Proyecto ‘Conectar y aprender’
La técnica especialista en educación de Cruz Roja, María Ángeles Visa Córdoba, explicó que el proyecto se integra dentro de las distintas iniciativas que desarrolla Cruz Roja Juventud. Entre ellas citó programas de inclusión social para menores en riesgo de exclusión, promoción del éxito escolar y el proyecto “Conectar y Aprender”, orientado a introducir a niños y niñas vulnerables en el ámbito tecnológico y las competencias digitales.

“Se ha visto que no se avanza de igual manera si tienes todos los recursos que si no los tienes”, indicó Visa Córdoba, que añadió que el objetivo es que los propios usuarios construyan actividades y juegos educativos mediante impresión 3D para después compartirlos en actividades conjuntas entre jóvenes y mayores durante el periodo estival.
Según recoge el proyecto presentado por Cruz Roja, la impresión 3D permitirá desarrollar habilidades cognitivas y creativas en los menores, fomentar el aprendizaje práctico y crear recursos educativos personalizados e incporar la tecnología de impresión 3D como herramienta pedagógica y de apoyo en actividades humanitarias.
Entre las posibilidades planteadas figuran la elaboración de modelos anatómicos, estructuras geométricas o juguetes interactivos relacionados con seguridad, primeros auxilios o derechos humanos.
La donación realizada por Fundación la Caixa asciende a 2.500 euros y estará destinada a la compra de una impresora 3D y del material necesario para puesta en marcha.





